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Road trip para viajar sola a Baja California Sur y ver los mejores atardeceres de tu vida

De la mano de la periodista mexicana Azucena Pacheco nos vamos a la Baja California Sur con una ruta en coche perfecta para viajar sola. Playas, desierto, naturaleza y pueblos llenos de encanto te sorprenderán en este road trip, que incluye los mejores consejos para que tu viaje sea todo un éxito.

Playa de Palmilla en San José del Cabo. © Azucena Pacheco
Playa de Palmilla en San José del Cabo. © Azucena Pacheco

Baja California Sur no es solo Los Cabos, y este road trip te rodea de los imponentes paisajes de esta región mexicana y, además, es perfecto para cuando estás con ánimos de soledad e introspección. Y, por si fuera poco, podrás disfrutar de algunos de los mejores atardeceres de tu vida, de los vestigios de las misiones Jesuitas que evangelizaron el norte de México y de una tranquilidad absoluta.

En esta zona podrás moverte sola sin problemas de seguridad. Eso sí, algunas paradas no son zonas súper turísticas, así que tendrás que adaptarte a hotelitos cómodos, pero sin extravagancias o, si te atreves, ¡a acampar a la orilla del mar!

Te explicamos en la ruta las distintas etapas para que puedas adaptarla a los días disponibles. Puedes realizar la ruta completa entre Loreto y Los Cabos, que te llevará entre 13 y 15 días o salir desde La Paz y hacer una ruta de entre 5 y 7 días. ¡Tú eliges!

En la carretera entre Loreto y La Paz se unen el mar y el desierto. © Azucena Pacheco
En la carretera entre Loreto y La Paz se unen el mar y el desierto. © Azucena Pacheco

Loreto: el origen de todo

Nada más aterrizar (y muy probablemente con jetlag), puedes dedicarte a conocer esta ciudad antes de poner rumbo a la carretera. Loreto, la primera capital de las Californias, fue fundada en 1697 y fue el punto desde el que se trazó la ruta de las misiones para evangelizar la península. Camina por su centro histórico y haz una parada en la Misión de Nuestra Señora de Loreto Conchó. Sigue hasta la playa La Dársena, que se extiende a lo largo del malecón, de arena negra y agua azul oscuro. Pronto descubrirás que casi todo el Mar de Cortés es sumamente calmo, como esta playa.

Misión de Loreto. © Azucena Pacheco
Misión de Loreto. © Azucena Pacheco

Este mar interior, sereno y pletórico de especies animales y vegetales, fue bautizado por el oceanógrafo francés Jacques Cousteau como “el Acuario del Mundo”, porque tiene la mayor biodiversidad del planeta, con la que podrás convivir si te atreves a sumergirte entre sus aguas.

Pero Loreto no es la mejor opción para ello. Aquí te recomendamos admirar desde la orilla, o si quieres actividad, navegar en kayak o paddleboard. También es ideal para aclimatarte al ritmo de La Baja: lento, contemplativo y profundamente ligado a la naturaleza. En un día podrás recorrer los principales lugares de esta ciudad.

Dónde comer: Orlando’s es famoso por sus ostiones rasurados, la especialidad local, acompañados con salsas caseras.

Dónde dormir: Hotel Oasis, frente al malecón y a unos pasos de la playa, el centro y la misión.

Mulegé desde Loreto, del mar al oasis

Distancia: 135 km. Tiempo de conducción: 2–2.5 horas. Carretera: Federal 1, rumbo norte.

Mulegé es la única localidad que queda al norte de Loreto, así que para visitarla lo mejor es dormir allí una noche y regresar a Loreto para el resto de la ruta. Para llegar, sal de Loreto por la Carretera Transpeninsular en dirección a Santa Rosalía. El camino, igual que en el resto del trayecto, es escénico y solitario, flanqueado por desierto, sierras bajas y vistas ocasionales al Mar de Cortés. Cuando llegues a Mulegé sabrás que el esfuerzo valió la pena: infinidad de palmeras rodean un río verde jade que atraviesa un pintoresco pueblo.

Oasis de Mulegé. © Azucena Pacheco
Oasis de Mulegé. © Azucena Pacheco

El río Mulegé durante siglos fue refugio indígena, asentamiento misional y campo improbable de una batalla que no se libró durante la Revolución Mexicana, gracias a la astucia de sus pobladores.

Simplemente recuéstate a recuperarte en playa El Requesón o El Burro, con una cervecita en la mano, y aprecia tu primer atardecer glorioso.

En tu segundo día, visita la Misión de Santa Rosalía de Mulegé, sobre una colina desde donde podrás admirar Mulegé desde lo alto y callejea sin rumbo por este pintoresco pueblo. Si estás lista para regresar a Loreto, hazlo antes del atardecer. De no ser así, sigue tu viaje al día siguiente, es preferible no conducir de noche.

Dónde dormir: Hotel Hacienda Mulegé, en pleno centro, cómodo y relajado.

Dónde comer: Asadero Dany, aquí tienes que probar los camarones al mojo de ajo.

De Loreto a La Paz, el gran tramo del desierto

Distancia: 220 km. Tiempo de conducción: 3 a 4 horas. Carretera: Federal 1, rumbo sur.

Este es el trayecto más largo de este road trip y no faltarán oportunidades para detenerte a hacer unas cuantas fotografías de cactus gigantes con el mar de fondo.

La Paz hace honor a su nombre: es tranquila y auténtica. Fue fundada por Hernán Cortés en 1535, aunque la Misión de Nuestra Señora del Pilar de La Paz de Airapí no se fundó hasta el año 1720 por la resistencia indígena.

El malecón es uno de los más agradables de México, con imponentes esculturas, atardeceres perfectos y una vida cultural vibrante. Por la tarde, sal a “maleconear”, ríndete ante la infinidad de propuestas gastronómicas, eventos culturales, puestitos de artesanías y hasta conciertos inesperados.

Malecón de La Paz. © Azucena Pacheco
Malecón de La Paz. © Azucena Pacheco

Quédate tres o cuatro días. Visita playas encantadoras como El Saltito o El Tecolote y realiza una expedición a la Isla Espíritu Santo, donde podrás nadar con cachorros de lobos marinos. También hay avistamientos de ballena gris y tiburón ballena de noviembre a marzo.

Aquí las posibilidades de comida y hospedaje son infinitas, aunque te recomendamos Bismarkcito, en pleno Malecón, con un menú tan extenso que no sabrás por qué decidirte. Prueba la especialidad de La Paz: langosta en tacos o a la parrilla. Es barata en comparación con otros destinos.

Playa El Tecolote. © Azucena Pacheco
Playa El Tecolote. © Azucena Pacheco

Playa Balandra

Pero lo que no te puedes perder es Playa Balandra, Patrimonio UNESCO, sitio RAMSAR y catalogada como una de las más hermosas del mundo por varios medios internacionales… y por estas razones hay ciertas reglas que cumplir.

Esta playa tiene un acceso controlado por horarios que funciona con dos turnos diarios (de 8 a 12 y de 13 a 17 h). Al terminar tu turno tienes que salir. Antes de llegar debes comprar tu brazalete (120 pesos mexicanos, 6 euros), registrándote en la página de la Comisión de Áreas Naturales Protegidas. El cupo máximo por día es de 450 personas por turno, así que compra con anticipación, sobre todo en temporada alta o fin de semana.

Playa Balandra. © Azucena Pacheco
Playa Balandra. © Azucena Pacheco

De La Paz a Todos Santos, del mar de Cortés al océano Pacífico

Distancia: 80 km. Tiempo de conducción: 1–1.5 horas. Carretera: Federal 1, rumbo sur.

En este trayecto cruzarás la península de lado a lado. En poco más de una hora pasarás del mar de Cortés al océano Pacífico.

Todos Santos se desarrolló alrededor de la Misión de Nuestra Señora del Pilar de La Paz de Airapí, en el siglo XVIII, pero se reinventó como un Pueblo Mágico con estética hippie-chic, donde galerías, cafés y edificios históricos conviven con leyendas como la del Hotel California, que asegura que Don Henley del grupo musical ‘The Eagles’ fue inspirado allí para escribir su canción homónima.

Disfruta de su ambiente bohemio un día completo y, si eres amante del surf, déjate llevar por las imponentes olas del Pacífico en Playa Cerritos o Playa San Pedrito.

Aguachile en Todos Santos. © Azucena Pacheco
Aguachile en Todos Santos. © Azucena Pacheco

Aquí también hay opciones para hospedarse y comer para todos los bolsillos, desde hostales hasta hoteles lujosos, pero no puedes irte sin probar un aguachile con vistas al mar en El Faro Beach Club & Spa, donde además podrás disfrutar de un masajito y sus increíbles instalaciones.

De Todos Santos a Santiago, del mar a la sierra profunda

Distancia: 120 km. Tiempo de conducción: 2–2.5 horas. Carretera: Federal 19, coger la conexión con Federal 1 y el desvío a Santiago.

No te puedes ir de La Baja sin visitar sus entornos serranos. Santiago es uno de los pueblos más antiguos de la región, fundado alrededor de la Misión de Santiago de los Coras Añiñí, en 1721. Haz una breve parada para conocerla y sigue hacia el Cañón de la Zorra, a sólo 12 km por un camino de terracería que te llevará de 25 a 30 minutos.

Misión de Santiago. © Azucena Pacheco
Misión de Santiago. © Azucena Pacheco

El Cañón de la Zorra es uno de los contrastes más sorprendentes del viaje: palmeras, agua cristalina y una cascada escondida entre rocas. Históricamente fue paso natural y fuente de agua. Hoy es un refugio refrescante para senderistas. Disfruta sus frescas aguas hasta que llegue el momento de partir a Cabo Pulmo.

De Santiago a Cabo Pulmo, de la sierra al arrecife vivo

Distancia: 105 km. Tiempo de conducción: 2.5–3 horas. Carretera: caminos secundarios y tramos de terracería.

Llegar a Cabo Pulmo requiere paciencia, pero la recompensa es inmensa. Este poblado alberga uno de los arrecifes más antiguos del Pacífico y una historia de conservación sorprendente ya que, tras convertirse en Parque Nacional en 1995, aumentó su biomasa marina en más de un 400 %.

Esto lo convierte en el mejor lugar de la península para bucear y convivir con un ecosistema vibrante y sano. Incluso si nunca has buceado, puedes encontrar clases económicas para aprender lo básico en unas horas. Sus aguas cristalinas con excelente visibilidad la mayor parte del año y sus sitios relativamente poco profundos lo hacen un reto sencillo incluso para buzos novatos.

Un arrecife vivo y antiguo

Con más de 20.000 años, el de Cabo Pulmo es uno de los arrecifes más viejos del Pacífico oriental. Aquí no verás pececillos distraídos, sino cardúmenes pletóricos moviéndose como un solo organismo, además de tiburones toro y martillo (en temporada) y muchas otras especies marinas.

Te recomendamos acampar bajo las estrellas o recurrir a plataformas de alquiler de viviendas y campers. Para comer, puedes comprar algo simple en tienditas locales, pues, aunque hay restaurantes familiares, no siempre están abiertos. Es extremadamente rústico y ni siquiera tendrás señal de internet (respira), pero la experiencia vale la pena.

De Cabo Pulmo a San José del Cabo, de la naturaleza absoluta al gigante turístico

Distancia: 95 km. Tiempo de condución: 2 horas. Carretera: caminos locales hasta la Federal 1.

San José del Cabo conserva su alma histórica alrededor de la Misión de San José del Cabo Añuití, fundada en 1730. Más tranquilo que su vecino San Lucas, combina un pueblecito pintoresco con galerías de arte, hoteles boutique, gastronomía internacional y playas paradisiacas, como Palmilla, la más popular para nadar, o Acapulquito, ideal para surfear. Aquí es el punto donde el mar de Cortés y el océano Pacifico se unen… y se nota.

Ya llegaste a Los Cabos. Ahora sólo depende de ti si hospedarte en un hotelito encantador, pero sin pretensiones, en San José del Cabo, o acceder al lujo pomposo y vida nocturna desmesurada de Cabo San Lucas. Las posibilidades en ambos destinos son infinitas.

De San José del Cabo a Cabo San Lucas, el gran final

Distancia: 33 km. Tiempo de conducción: 40–45 minutos. Carretera: Corredor Turístico.

El Corredor Turístico Los Cabos conecta San José del Cabo con Cabo San Lucas y está lleno resorts y playas, entre las que destaca El Chileno, con sus aguas relativamente tranquilas, certificada con Bandera Azul y de acceso público.

El Arco marca donde el Océano Pacífico y el Mar de Cortés se unen en el Cabo San Lucas. © Azucena Pacheco
El Arco marca donde el Océano Pacífico y el Mar de Cortés se unen en el Cabo San Lucas. © Azucena Pacheco

Cabo San Lucas, el finisterra de Cortés y antiguo refugio de piratas, es el final del viaje. Navega hacia su famoso Arco de piedra, en la Playa del Amor, donde en el lado este se encuentra el mar de Cortés y en el oeste, el océano Pacífico. Para visitarlo, toma un tour desde la Marina de Cabo San Lucas.

Este arco marca el cierre perfecto de una travesía que comenzó con historia, paisajes y atardeceres alucinantes entre ambos mares. Desiertos, ciudades y poblados que han aprendido a vivir en armonía con un territorio extremo pero fascinante.

Consejos prácticos en Baja California Sur

Cómo llegar

Tanto si llegas por el Aeropuerto Internacional de Loreto (LTO) o por el Aeropuerto Internacional de La Paz (LAP), podrás tomar un vuelo de conexión desde México en Ciudad de México (AICM), Guadalajara (GDL) o Tijuana (TIJ); o desde Estados Unidos, desde Los Ángeles (LAX), Dallas/Fort Worth (DFW), o Phoenix (PHX). Desde el aeropuerto de San José del Cabo (SJD) puedes elegir vuelos hacia prácticamente todo México, gran parte de Estados Unidos o incluso Frankfurt.

Cómo moverse

La mejor forma de moverse por la Baja California Sur es alquilar un coche (mejor si es alto y con cierta tracción para los caminos de tierra) y ¡olvídate del mundo!

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Firmas invitadas

Azucena Pacheco es editora y periodista especializada en viajes, gastronomía y estilo de vida, con más de 15 años de trayectoria y colaboraciones en más de 30 medios impresos y digitales. Su obsesión es dar a conocer destinos y sabores mexicanos que aún no están bajo grandes focos y que, tal vez por ello, irradian autenticidad.