Elena Ortega nos invita en su nuevo libro a viajar por la música del Misisipi siguiendo la Ruta 61
- Estilo de vida Cultura
- Se lee en 11 minutos
La periodista de viajes Elena Ortega acaba de publicar su primer libro, Ruta 61. Un viaje sonoro siguiendo el Misisipi, una obra que es a la vez crónica personal y guía de viaje, con fotografías, cartografía y banda sonora propia. En esta entrevista, la autora nos hablará de su infancia y de sus sueños, además de invitarnos a recorrer con ella las raíces del blues, el jazz, el soul y el country.

Dicen que los libros que escribimos son producto de nuestra vida y de los libros que leemos, pero en el caso de Elena Ortega seguro que se puede añadir un factor más: los “destinos que conocemos”. Como periodista de viajes, sus maletas ha recorrido gran parte del planeta en busca de experiencias y buenas historias que compartir en las mejores publicaciones turísticas. Una etapa que la marcó especialmente fue su estancia en el Sudeste Asiático, un lugar que le enseñó a viajar despacio, a quitarse prejuicios y a entender que cada historia tiene más capas de las que asoman a priori. En su primer libro, Ruta 61. Un viaje sonoro siguiendo el Misisipi, convierte kilómetros de carretera americana en literatura. De todo ello, y de mucho más, nos ha hablado en esta entrevista.
“Empecé a escribir sobre viajes con diez años”
1. Has vivido y trabajado en el Sudeste Asiático, has recorrido medio mundo para publicar en los principales medios de viajes… ¿Hubo un momento concreto en tu vida en el que supiste que el periodismo de viajes era tu camino?
Desde muy pequeña estaba obsesionada con el globo terráqueo y con situar en él los países y las culturas que iba descubriendo en libros y series de dibujos animados, por ejemplo, me encantaba viajar a las culturas precolombinas con Las Mil y una… Américas y después acudir el mapa para ver dónde se desarrollaba cada episodio. Tenía gran curiosidad por entender cómo vivían otras personas.
Por otro lado, escribir siempre ha sido mi manera de ordenar el mundo, de hecho lo hago desde que tengo uso de razón. Mi primer cuento lo escribí con 5 años (¡aún lo guardo!). Sobre viajes empecé a escribir en mi primera salida al extranjero, con diez años. Primero fue un cuento-guía sobre París y Disneyland, entonces Eurodisney, y al año siguiente me preparé una guía sobre Londres que completé a la vuelta del viaje. Entonces no pensaba en una profesión con la que podía aunar mis dos pasiones, pero tenía claro que escribir y salir mucho más allá de Cáceres, mi tierra, y de España, eran mi sino.

2. ¿Cómo ha cambiado tu manera de narrar el mundo la experiencia de vivir fuera de España?
Vivir en el Sudeste Asiático supuso para mi un gran choque cultural. Antes había viajado mucho por Europa y por el continente americano, pero nunca había pisado Asia. Recuerdo la emoción de mi primera mañana en el vagón de metro de Singapur yendo a trabajar. Era la única occidental y, en cambio, me sentía muy cómoda y feliz, con ganas de conocer a gente local, sumergirme en sus culturas y llegar a ser parte de ellas, y, por supuesto, viajar. Pasó todo eso. Trabajé con personas de distintos países, aprendí códigos muy distintos para cada uno, y también aprendí a viajar de una forma completamente diferente a como lo había hecho hasta entonces, observando y, en cierto modo, viviendo Asia como si siempre hubiera pertenecido a este continente.
El Sudeste Asiático me enseñó a no acumular puntos en el mapa, sino a viajar despacio, me quitó prejuicios y me dio perspectiva. Todo esto me hace ver que cada historia tiene muchas más capas de las que a simple vista asoman
3. El periodismo de viajes a veces tiene fama de superficial. ¿Cómo reivindicas tú la profundidad y el rigor de este género?
Trabajando con rigor y con tiempo. El viaje puede ser una herramienta fundamental para contar cosas muy profundas y de distintos ámbitos: historia, sociedad, cultura.
‘Ruta 61. Un viaje sonoro siguiendo el Misisipi’
4. Eres periodista, viajera y ahora autora de un libro. ¿Cómo conviven esas tres identidades?
Conviven de forma bastante natural, aunque cada una exige algo distinto. La periodista busca el dato y el contexto, la viajera se deja sorprender y la autora necesita mucha más documentación y, especialmente, mucho tiempo. Durante los años que le he dedicado a este proyecto ha sido bastante tedioso compaginar las tres con la misma intensidad y ritmo que llevaba hasta entonces.
Tuve que parar un poco, dejar ciertas colaboraciones y sentarme a pensar. Esto me hacía sentir frustrada pues en la vida del freelance todo trabajo siempre parece poco.
En Ruta 61. Un viaje sonoro siguiendo el Misisipi probablemente ha ganado la identidad de autora, porque exigía una mirada más reposada y personal, sin embargo es la mejor demostración de que tampoco me puedo separar de las otras dos
5. ¿Cuándo y cómo nació la idea de recorrer la Highway 61?
La Highway 61 tiene algo menos de 3.000 kilómetros, desde Nueva Orleans hasta el norte de Minneapolis. La antigua ruta llegaba incluso hasta la frontera con Canadá. En mi itinerario particular planteé varios desvíos para poder cubrir varias lugares que son fundamentales en esta ruta y en la historia de la música, como Nashville, Chicago o la región del Delta del Misisipi (más allá del curso del río, visitando lugares como Tupelo, la ciudad donde nació Elvis). Además, quise encontrar el nacimiento del Misisipi. Tenía todo el sentido y era un final poético para mi viaje y para mi libro.
La idea estaba presente desde hace muchos años, porque, anteriormente, había recorrido Alaska y la costa oeste de norte a sur. El hecho de que esta ruta reuniera tanta historia, cultura y música la hacía irresistible. La música siempre ha sido algo muy importante en mi vida.
Viajar para buscar las raíces de los sonidos modernos se convirtió en propósito, aunque, por unas cosas o por otras, siempre lo iba postergando

6. Dices que el viaje nació de la búsqueda de las raíces de la música actual. ¿Qué escuchabas cuando eras pequeña y qué escuchas ahora?
De pequeña escuchaba mucha música clásica y, sobre todo, a mi padre al piano tocando temas clásicos pero también versiones de bandas sonoras de películas y algún bolero romántico que adaptaba a petición de mi madre. De adolescente no seguí las modas propias de mi edad, Backstreet Boys o Spice Girls. Era “un bicho raro” escuchaba en secreto a Elton John y, más tarde a A-ha, Los Beatles…. Ahora estoy abierta a casi todo tipo de música. Eso sí, en los últimos años el jazz, el blues, el soul y el country han estado continuamente en mis cascos.
El reto fue “contar mi historia mientras recorría la Ruta 61”
7. Un libro de este tipo implica meses de preparación, viaje y escritura. ¿Cuál fue el momento más duro del proceso?
¡Más que meses diría! El proceso ha tenido muchas cumbres y valles, como la vida. La firma del contrato con la editorial, la organización del viaje y, por supuesto, todo el proceso de trabajo; desde decidir cómo estructurar el libro hasta el diseño interior y la portada. Quizá el momento más estresante fue cerrar en la fecha fijada. No siempre es posible escribir con calma y buscando los momentos de mayor inspiración.
8. ¿Y el más emotivo?
Algunos de los momentos más emotivos se dieron entrevistando a algunos de los músicos con los que me crucé en el viaje. Conocer sus orígenes y lo lejos que había llegado me hizo pensar en el “sueño americano” y que, en cierto modo, yo estaba viviendo mi propio sueño.
9. Ruta 61 es a la vez crónica personal y guía de viaje, dos géneros que suelen seguir caminos separados. ¿Cómo encontraste el equilibrio?
Fue uno de los grandes retos. Durante el proceso me arrepentí varias veces de haberme complicado tanto haciendo dos libros en uno, debido a todo el trabajo que me estaba llevando, pero sentía que tenía que ser así. Por un lado, contar mi historia recorriendo la Ruta 61 en cada etapa, los músicos actuales que siguen dando forma a esa música que nació en los campos de algodón, y por otro, era vital poner en contexto la historia y los músicos que lo empezaron todo con su dura vida en el Delta del Missipi o emigrando hacia el norte en busca de nuevas oportunidades. Ese mismo camino sería el que seguiría yo.
El resultado es el libro que me hubiera encantado tener cuando planeé este viaje por primera vez

10. El libro incluye fotografías de varios autores, cartografía de Jordi Català y hasta una banda sonora accesible por QR. ¿Cómo surgió esa apuesta tan visual y sensorial?
Tenía todo muy claro desde el principio, pero a medida que iba avanzando se me ocurrían más y más cosas. Quería hacer que esas páginas en blanco se convirtieran en algo vivencial para que cualquier lector que cogiera el libro pudiera viajar conmigo sin moverse del sofá. La ruta es bastante compleja, y pensé que las imágenes, mapas y canciones ayudarían a imaginar mejor todo aquello que narro. Es un viaje sonoro, pero también visual, construido con compañeros a los que guardo especial cariño y que desde el principio se ofrecieron a trabajar sin esperar nada a cambio, como es el caso de Jordi Català, uno de los primeros y mejores infografistas de España.
11. Te reuniste con músicos que participaron en la oscarizada Sinners. ¿Te contaron algo especial que no haya salido publicado?
Más que grandes revelaciones, lo valioso fue saber su experiencia en el rodaje. Ryan Coogler quiso contar con músicos de verdad, músicos que no habían hecho cine pero que son grandes figuras del blues y del jazz, y dio completamente en el clavo con el elenco.
12. La ruta va de Nueva Orleans a Minnesota, pasando por el Delta, Memphis, Nashville o Chicago. Si tuvieras que quedarte con una sola parada, ¿cuál sería?
Difícil respuesta. Después de haber viajado varias veces a Nueva Orleans, esta ciudad se ha convertido en una de mis favoritas e incluso he hecho grandes amigos allí, pero tampoco me puedo olvidar de los pueblos del Delta del Misisipi, los locales de Memphis y Nashville o Chicago siempre sorprendente. De este viaje me quedo con momentos concretos en cada uno de los lugares, como mi llegada al nacimiento del río Misisipi.

13. Por la ruta desfilan Louis Armstrong, Bob Dylan, Elvis, Tina Turner, Martin Luther King, Mark Twain… ¿Con cuál de ellos hubieras querido sentarte a charlar, y qué le habrías preguntado?
Con todos ellos sin excepción. A medida que iba escribiendo, profundizaba en sus historias y quería saber más y más. Con Louis Armstrong hablaría de sus inicios en Storyville (el barrio rojo de Nueva Orleans), con Bob Dylan sobre sus recuerdos en Duluth, con Elvis de sus raíces humildes y todo la vida que alcanzó, con Tina Turner sobre su historia de superación, con Mark Twain sobre el azar o el destino y con Martin Luther King sobre su sueño por conseguir la igualdad, con todos los cambios que se han dado desde su muerte y todo lo que está pasando en la actualidad.
14. La música como hilo conductor de un libro es una apuesta arriesgada para quienes lo leen en silencio. ¿Cómo se escribe sobre sonido? ¿Cómo se hace para que el lector casi escuche lo que tú escuchaste?
Intentando que el lector no solo entienda, sino que sienta. A través de imágenes, ritmo, detalles… y dejando espacio a la imaginación. La música tiene algo muy emocional, y eso es lo que intento trasladar.
15. Ruta 61 sale a la venta el 7 de mayo. ¿Qué te genera más vértigo de ese momento?
Me genera vértigo que alguien pueda entrar en mis pensamientos a través de mis palabras. De hecho, el vértigo ya lo estoy empezando a experimentar cuando un desconocido me dice que ya ha reservado mi libro y que está deseando recibirlo.

16. Después de tantos kilómetros junto al Misisipi, ¿ya tienes en mente la próxima ruta, es decir, el próximo libro?
Siempre hay ideas rondando por la cabeza, varios libros de viaje y una novela que empecé a los 18 años. Pero ahora mismo estoy centrada en Ruta 61. Un viaje sonoro siguiendo el Misisipi. Los proyectos necesitan su tiempo, igual que los viajes.
17. Y por último, una pregunta obligada a nuestras entrevistadas: ¿qué tres destinos recomendarías a la lectoras de Etheria Magazine?
Es una pregunta que siempre me cuesta contestar, pero diría: Japón, por su contraste constante; México, por su intensidad cultural; y, por supuesto, la Ruta 61 para poner en contexto tanta actualidad…
Presentaciones y venta de ejemplares
Ya puedes reservar Ruta 61. Un viaje sonoro siguiendo el Misisipi en Amazon, un magnífico libro-guía de viajes publicado por Anaya Touring. ¡No te quedes sin tu ejemplar!
Además, podéis acudir a las presentaciones previstas en Madrid (21 de mayo a las 19:00 en Librería Desnivel), Barcelona (28 de mayo a las 18:30 en Librería Altaïr) y Valencia (11 de junio a las 20:00 en Librería Patagonia) e ir conociendo detalles de la Ruta 61 en la cuenta de Instagram @ruta61_unviajesonoro.

Fotografías cedidas por Elena Ortega.