Ir al contenido principal

Eva Celada, escritora y periodista tras su viaje de cuatro meses en un crucero: "lo que más me ha gustado es ver el mundo en tiempo real y a la vez"

La escritora y periodista Eva Celada firma un libro que es una guía práctica y un cuaderno de bitácora sobre su experiencia en un crucero durante cuatro meses por el mundo. Esta entrevista con la autora os pondrá sobre la pista de cuestiones importantes para tener en cuenta antes y durante la larga, intensa y emocionante travesía que supone un crucero de larga duración.

Eva Celada descansando en un crucero.
Eva Celada descansando en un crucero.

Cuenta Eva Celada a Etheria Magazine que “la idea de embarcarnos en un crucero alrededor del mundo surgió de forma casual, durante una charla familiar”. Fue precisamente una de sus hijas quien le habló de un viaje que recorría muchos de los destinos que a ella y a su marido Héctor les gustaría conocer. Lo que comenzó siendo un sueño casi inalcanzable porque dice “me parecía una idea estratosférica” por el tiempo, el dinero o la organización que conlleva semejante aventura acabó haciéndose realidad.

Un viaje que es más que una experiencia y que, confiesa, repetiría sin dudarlo. Eso sí, ahora esa logística desconcertante, esos temores y dudas que te asaltan inevitablemente durante el proceso, o la frustración que sientes en determinados momentos de la travesía, dejarían paso a la serenidad que aporta la sabiduría de haberlo vivido. Ahora, su experiencia la pone al servicio de todo aquel que quiera lanzarse a recorrer el mundo atravesando mares y océanos. **La vuelta al mundo en crucero. Guía práctica y cuaderno de bitácora de una viajera **(Amazon) es mucho más que la crónica de una experiencia narrada en primera persona, es un libro imprescindible con todas las claves para disfrutar plenamente de un viaje extraordinario.

Evua Celada en una excursión en Taiwán.
Evua Celada en una excursión en Taiwán.

¿Con cuánta antelación conviene reservar el crucero? y ¿cuánto puede costar aproximadamente?

Es necesario reservarlo con bastante antelación, al menos uno o dos años, para saber qué itinerarios tienen las diferentes navieras que puedan interesarnos y así escoger la ruta que más nos guste. En cuanto al precio depende de la duración, del camarote, si es interior o con balcón, y de otros servicios extras que quieras contratar. Pero para que te hagas una idea, el nuestro –cuatro meses recorriendo más de treinta países– oscila entre los 20.000 euros y 22.000 euros por persona.

¿Es importante escoger bien la naviera?

Mucho. Hay que tener en cuenta que apenas hay tres o cuatro navieras que hacen este viaje. Desde España, las más interesantes son las que salen de Europa, como Costa Cruceros o MSC, porque posiblemente tengan en cuenta el idioma español, lo que facilita mucho la comunicación.

Eva Celada frente al barco Costa Deliziosa.
Eva Celada frente al barco Costa Deliziosa.

¿Qué aspectos debemos tener en cuenta antes de reservar sobre los que no nos informan?

Pues existen varios aspectos importantes. Por ejemplo, debemos analizar escrupulosamente el itinerario porque es posible que no se pueda visitar alguno de los países por diferentes causas: un tema de seguridad, sanitario, medioambiental… Motivos muchas veces imprevisibles que obligan a modificar la ruta sin consultar al pasaje. Una mente abierta ayuda. Otra cuestión sobre la que informan es que si, por la razón que sea, no puedes hacer el viaje hasta el final, es mejor no comunicarlo al contratarlo porque no descontarán del precio los días que no estés y pierdes tus derechos en caso de indemnización. Cada uno puede bajarse donde quiera, solo hay que comunicarlo.

Otras cuestiones prácticas a tener en cuenta, por ejemplo al elegir el camarote, es que los altos y centrados son los mejores. Hay que valorar la diferencia de precios entre los que no tienen ventana, los que la tienen y los que tienen balcón. La reserva se puede hacer desde 100 euros por viajero. También hay que pensar que unos meses antes del inicio hay que hacer gestiones referentes al calendario de vacunaciones. Según los países a los que vayamos, hay una web del Ministerio de Sanidad al respecto. A veces también hay que solicitar permisos especiales para algunos países sobre los que la propia naviera nos debería informar, aunque también se puede hacer a través de una gestoría o por internet a través del Ministerio de Asuntos Exteriores.

Además, es recomendable llevar nuestro propio seguro médico, no son muy caros y si ya tenemos una mutua podremos hacerlo a través de ellos. Algunas dan gratis tres meses de seguro fuera del país. También sería interesante reservar previamente las excursiones que más nos interesan antes de que se agoten para asegurarnos la plaza. En el libro hay todo un capítulo, “Ver el mundo: las excursiones”, con información al respecto.

Barco de Costa Cruceros en el puerto.
Barco de Costa Cruceros en el puerto.

Las excursiones o servicios como la colada o el wifi ¿están incluidos en el precio total o se contratan aparte?

Hay aproximadamente quince excursiones incluidas en el precio del crucero. Suelen ser panorámicas y cortas (no se suele entrar en museos o iglesias) por lo que hay que tener en cuenta si compensa hacerlas o es preferible hacer las de pago para no perdernos cosas que nos interesen en el destino. Si tenemos mucho tiempo, más de un día, quizá se puede hacer la excursión incluida y alguna más que no lo esté. Eso hay que valorarlo según nuestros intereses. En cuanto a la colada y al wifi no están incluidos, son servicios extras, pero si los contratamos con antelación se aplican descuentos de hasta un 25% que no es ninguna tontería.

Eva Celada con su marido en una excursión en Cartagena de Indias.
Eva Celada con su marido en una excursión en Cartagena de Indias.

¿Cómo organizar la maleta para un viaje de cuatro meses?

Hay un servicio de recogida de equipaje desde tu propio domicilio hasta el camarote por un precio aproximado de 30 euros por maleta y por 80 euros también las devuelven a casa. Se deben llevar prendas que nos permitan vestir por capas, desde un vestido o pantalón ligero a una chaqueta ligera o un plumas.

Si se parte de Europa, normalmente en invierno se pasará del frío al calor del sur del continente americano, climas más templados en Oceanía o mucho más calurosos en Asia si se va por esa zona. No hay que olvidar la ropa de baño, en el barco hay piscinas y algunas excursiones son a playas.

La ropa técnica es muy recomendable, también sombreros o gorras, ropa para las fiestas: ropa blanca, de colores, bisutería estrafalaria, todo eso que no te pones en tu lugar de residencia allí se verá muy bien. Hay muchas fiestas y cenas de gala. No olvidar llevar un botiquín con medicinas habituales como Paracetamol y medicamentos para dolencias gastrointestinales, picaduras y en el neceser tampoco debe faltar el protector solar.

Isla de Pascua es uno de los destinos más sorprendentes que se puede descubrir en un crucero.
Isla de Pascua es uno de los destinos más sorprendentes que se puede descubrir en un crucero.

¿Cuál es la dinámica de las comidas? ¿Qué opciones hay? Y esa idea tan romántica de cenar en la mesa del capitán, ¿es cierta?

La verdad es que no hay muchas cenas con el capitán. De hecho, se le ve en ocasiones muy especiales. Además, con un pasaje de unas 2.000 personas no tendría tiempo de cenar con todos. No obstante, las cenas son el momento gastronómico en el que la gente se arregla porque antes o después se va al teatro. En general se come bien. Tanto para el desayuno como para la comida hay opción de comer en el restaurante o en el buffet. Para los que comen a primera hora, el buffet es una buena opción.

Además, con frecuencia hay jornadas temáticas: cocina española donde no falta la paella o alemana con sus famosas salchichas, aunque la que mejor hacen es la italiana. Pero si el pasajero es de los que prefieren comer más tarde, como los españoles, recomiendo hacerlo en el restaurante que encima es más tranquilo. También existen varios restaurantes de pago a los que merece la pena ir de vez en cuando para cambiar de ambiente y, por supuesto, es muy recomendable probar la comida de los países que vamos visitando. De hecho, hay excursiones gastronómicas y si no existe esa opción, se pueden hacer por libre.

Cocinero en un buffet de un barco.
Cocinero en un buffet de un barco.

¿Cómo es la convivencia a bordo con el resto de los pasajeros?

A veces resulta un poco agobiante porque son muchas personas haciendo con frecuencia lo mismo, yendo a los mismos lugares… Por otra parte, la edad media es bastante alta, y la gente se pone nerviosa en vez de tener paciencia, por ejemplo, para acceder al comedor, sentarse en el teatro o salir a una excursión. En los días de navegación, aconsejo hacer un pequeño calendario de actividades pero sin saturarse y dedicar tiempo para pasear por cubierta, leer un rato en la biblioteca, participar en algún juego, ir al gimnasio, darse un masaje en el spa. Incluso, pasar ratos tranquilamente en el camarote, leyendo, haciendo yoga o mirando el mar si se tiene camarote con balcón.

¿La accesibilidad a bordo está bien resuelta? y ¿el servicio médico?

En el barco la accesibilidad es total, quizá por ello hay tantas personas que van en silla de ruedas o tienen problemas de movilidad. Poder llegar a un país remoto bajando con tu silla por una rampa es un auténtico lujo, quizá algún día habrá cruceros para este tipo de viajeros exclusivamente. Sin embargo, cuando bajas a tierra, las navieras deberían trabajar en mejorar la accesibilidad en las excursiones con gestos tan sencillos como mejorar la accesibilidad en los autobuses.

En cuanto al servicio médico, los barcos tienen un pequeño hospital con varios médicos y enfermeras, hay dos o tres camas que ofrecen servicio de hospitalización para pacientes que necesitan ser ingresados hasta poder trasladarlos al hospital del destino más próximo. Si el paciente necesita hospitalización urgentemente, el barco se acerca al puerto más cercano o una lancha o helicóptero se acerca al barco. El hospital también tiene horario de consultas médicas de tipo general que se cobran en el momento y cuyo coste el paciente deberá reclamar a su seguro médico.

De los más de 30 países que visitaste durante el crucero, ¿qué país, enclave o ciudad te impactó más?

En la segunda parte del libro, el cuaderno de bitácora, hablo precisamente de eso, de cada destino visitado durante esos cuatro meses de viaje, cómo se vive, qué sientes cuando llegas a todos esos lugares. Pero quizá lo que más me ha gustado, más que un destino en concreto, es ver el mundo en tiempo real y a la vez. Ver sus diferencias, sus similitudes, su riqueza natural, cultural… Impresiona el contraste entre Barbados o Isla de Pascua y Kioto, o entre Samoa y Hong Kong, una ciudad de rascacielos y tecnología con siete millones de habitantes.

Resulta muy impactante ver en Papúa Nueva Guinea la pobreza de esos niños a los que no les ponen nombre hasta los cinco años porque hay tal mortalidad infantil que solo los más fuertes sobreviven; y por otro lado ver cómo la evolución tecnológica de ciudades como Kioto o Nagasaki no les impide convivir en una sociedad respetuosa. Toda esa diversidad impacta, pero también abre la mente a nuevos pensamientos y reflexiones. Todo ello lo cuento en primera persona porque considero que es muy interesante, no solo para quienes quieran o sueñen con hacer este viaje, sino también para que puedan imaginarlo aquellos que nunca podrán hacerlo.

Eva Celada a su llegada a Papua Nueva Guinea.
Eva Celada a su llegada a Papua Nueva Guinea.

¿Lo volverías a hacer?

Sin duda, aunque debo decir que ahora disfrutaría mucho más de las cosas porque evitaría muchas frustraciones. Seguramente ahora no me agobiaría tanto, por ejemplo, con el tema de la convivencia en el barco porque buscaría mi propio ritual, momentos en espacios menos concurridos, como ver la puesta de sol en la cubierta 11. Y todas estas claves las comparto en el libro.

© Fotografías cedidas por Eva Celada.