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Qué ver en São Miguel, planes para una escapada romántica en las Azores

La isla de São Miguel es un destino perfecto para parejas porque no sólo sorprende desde la primera mirada sino que enamora sin pretenderlo. Cada uno de sus rincones habla de poesía y de naturaleza, incluso si no sois románticos, os sentiréis contagiados de la serenidad de este rincón de las Azores. Si estáis pensando en viajar a São Miguel, estos planes os van a interesar.

Mirador de São Miguel. © Pepa García
Mirador de São Miguel. © Pepa García

Hay islas en el mundo que precisan de largas explicaciones para atraer visitantes, pero también existen otras como São Miguel, en las Azores, que despliega sus encantos sin apenas darse importancia. Quizás no lo necesita. Es uno de esos lugares especiales en los que sientes que estás en Europa, con todo bajo control, pero notas que vibra de otra manera. Fumarolas, conos volcánicos, cráteres anegados y una orografía retorcida, a la que el ser humano ha debido adaptarse, te llevan a pensar que aquí nada es permanente y que en cualquier momento puede cambiar de fisonomía.

Portas da Cidade. © Pepa García
Portas da Cidade. © Pepa García

Ponta Delgada, puerta de entrada a São Miguel

Os proponemos comenzar el viaje en la capital de São Miguel, una pequeña ciudad de apenas treinta y cinco mil habitantes que recibe a los viajeros con una estética que recuerda a otras urbes portuguesas. Y lo hace como si el tiempo bajara de revoluciones en décimas de segundo. A su coqueto casco histórico se entra oficialmente por las Portas da Cidade, un enorme arco de piedra oscura frente al océano que parece decir que, a partir de ahí, podéis deambular a vuestro gusto.

En el paseo siempre una constante: las casas blancas, la calzada empedrada portuguesa, el basalto negro y las iglesias que cuentan la historia de un puerto que movió el comercio del Atlántico durante siglos. Uno de sus templos más imponentes es la iglesia matriz de São Sebastião. Observad con calma desde el exterior sus detalles barrocos, góticos y manuelinos mientras tomáis algo en una de las terrazas situadas al otro lado de la plaza, pero entrad en su interior porque merece la pena.

Iglesia matriz de São Sebastião. © Pepa García
Iglesia matriz de São Sebastião. © Pepa García

También encontraréis sin pretenderlo la iglesia de São Pedro, el Museo de Carlos Machado, la torre Sineira (podéis subir para admirar las vistas) y, cómo no, el Mercado da Graça con su pescado, potentes quesos isleños y frutas tropicales con sabores intensos debido a la temperatura de la tierra en la que se cultivan. El Jardín Botánico y el puerto son otros lugares transitados por propios y extraños que también invitan al paseo.

*Free tour por Ponta Delgada de 2 horas y media con salida desde las Portas da Cidade.

Pero no cometáis el error de quedaros solo en la capital aunque sus decenas de tiendas sean una tentación añadida, dedicad las mañanas a realizar excursiones por tierra o por mar. Os contamos cuáles fueron nuestras favoritas:

Ayuntamiento y Torre Sineira, en Ponta Delgada. © Pepa García
Ayuntamiento y Torre Sineira, en Ponta Delgada. © Pepa García

Avistamiento de cetáceos en São Miguel

Madrugar tiene recompensa si el objetivo es realizar una excursión de avistamiento de ballenas, ya que el océano suele estar más tranquilo y las probabilidades de verlas son mayores. Lo que vais a ver, o lo que podéis ver porque nunca hay garantía total, es el resultado de algo que pocos destinos del mundo pueden ofrecer: aquí se concentra una veintena de especies de cetáceos que utilizan estas aguas como corredor migratorio. Los cachalotes son residentes, pero también se pueden ver habitualmente delfines comunes y mulares y en primavera grandes ballenas (como la azul, el rorcual común y el boreal) que cruzan el Atlántico Norte y pasan exactamente por aquí.

Resulta curioso pensar que durante el siglo XIX estas islas fueron uno de los grandes centros mundiales de la caza de ballenas, aún se pueden ver las atalayas que las localizaban desde tierra. Pero hoy día esa pasión se ha convertido en protección y respeto hacia estos animales y su hábitat.

Desde el puerto de Ponta Delgada hay salida diarias para para avistar cetáceos, pero conviene reservar con un poco de antelación. Aunque la navegación resulta más confortable en los barcos turísticos, resulta más emocionante hacerlo en zodiacs a las que los delfines se acercan sin pudor y te llegan incluso a salpicar en la cara.

*Civitatis cuenta con excursiones en barco con salida desde Ponta Delgada por unos 70 euros (con cancelación gratuita hasta 24 horas antes de la salida).

Mirador de Sete Cidades. © Pepa García
Mirador de Sete Cidades. © Pepa García

Miradores y paseo en bicicleta en Sete Cidades

La excursión a Sete Cidades es una de las más habituales y no es de extrañar porque tiene un poco de todo: paisajes, leyendas, deporte… Con este nombre se conoce el conjunto formado por un cráter volcánico, que alberga en su interior dos lagunas gemelas igual de fotogénicas: la lagoa Azul y la lagoa Verde, separadas por un estrecho puente, cuyas tonalidades crean un bellísimo contraste.

Desde Ponta Delgada sólo hay que seguir una carretera serpenteante que asciende hasta los miradores. El más conocido es Vista do Rei, desde donde se obtiene una panorámica completa del cráter y de las lagunas. En días despejados, el paisaje es aún más llamativo con las hortensias luciendo en primer plano sus flores violetas, rosas y blancas.

Una vez admirada la panorámica, hay que descender hasta el nivel del lago, donde se ubica el pequeño pueblo de Sete Cidades, ideal para pasear o probar la gastronomía local. Si os gusta realizar deportes activos, hay varias empresas que se dedican al alquiler de kayak y de bicicletas. El paseo con estas últimas es adecuado para todas las edades porque rodea los lagos y transcurre por caminos llanos (sólo hay un pequeño tramo de carretera).

Más allá de su belleza natural, Sete Cidades está envuelto en leyendas, como la historia de amor entre un pastor y una princesa que, según la tradición, dio origen a los colores de las lagunas. Este componente mítico añade una dimensión extra de fantasía al paisaje.

*Si no queréis alquilar un vehículo para moverte desde Ponta Delgada, puedes contratar la Excursión a Sete Cidades y Lagoa do Fogo de 8 horas por unos 70 euros.

Fumarolas en el Valle de Furnas. © Pepa García
Fumarolas en el Valle de Furnas. © Pepa García

Valle de Furnas, entre fumarolas y cocidos

En el corazón volcánico de la isla se sitúa el valle de Furnas, un paisaje donde la tierra respira a través de fumarolas, aguas termales y suelos humeantes. Este lugar es uno de los mejores ejemplos de actividad geotérmica activa del archipiélago. Las fumarolas, visibles tanto en el lago como en el pueblo, son manifestaciones de gases volcánicos que emergen desde el subsuelo debido a una cámara magmática activa bajo la isla. La explicación de este fenómeno es sencilla, ya que el agua de lluvia se filtra, se calienta en profundidad y asciende en forma de vapor y fuentes termales aprovechadas en la zona por sus propiedades terapéuticas.

El guiso se cocina en la caldera de Furnas. © Pepa García
El guiso se cocina en la caldera de Furnas. © Pepa García

Dejando a un lado la geotermia, lo más conocido de este lugar es la tradición de preparar el famoso “cozido das Furnas” utilizando el calor natural del subsuelo. Grandes ollas con carnes, embutidos, verduras y tubérculos se entierran durante varias horas en zonas señalizadas con el cartel del propietario del cocido. Puedes leer el nombre de diversos restaurantes de la zona y, si esperas un rato, verás cómo los desentierran para llevárselo entre dos personas fuera del área geotérmica.

El resultado es un guiso sabroso y tierno que puedes degustar en todos los restaurantes de Furnas, aunque es aconsejable reservar con antelación. No dejes de pasear por este bonito pueblo donde sorprenden sus fumarolas y pequeños geiseres, además de una bonita iglesia, una casa invertida y, cómo no, el Parque Terra Nostra. De este último te hablaremos a continuación.

*Civitatis cuenta con una Excursión a Furnas con visita a plantaciones de té por unos 70 euros.

Parque Terra Nostra, un jardín botánico con piscina termal

A poca distancia de Furnas, el Parque Terra Nostra (parqueterranostra.com) os regala una sorpresa más: un jardín, que fue fundado en el siglo XVIII con colecciones traídas desde Asia, América y Oceanía. Camelias centenarias, helechos arborescentes, ginkgos y especies exóticas que no tendrían por qué coexistir juntas en el mismo espacio, conviven perfectamente formando una gran diversidad vegetal. Senderos sinuosos, lagos y riachuelos convierten este espacio en un oasis relajante.

Parque Terra Nostra. © Pepa García
Parque Terra Nostra. © Pepa García

El plan en este lugar comienza adquiriendo el pase (adultos: 17 euros) que permite el paseo por el Jardín Botánico que os hemos descrito y termina con un baño en una piscina termal de aguas ocres envueltas en vapores. Sus aguas de carácter ferruginoso, ricas en hierro y minerales, mantienen una temperatura constante cercana a los 35 °C y son ideales para relajar cuerpo y mente, además de favorecer la circulación. Un consejo extra: no es recomendable usar bañadores de color claro porque pueden quedar teñidos por los componentes minerales del agua.

Piscina del Parque Terra Nostra. © Pepa Garcia
Piscina del Parque Terra Nostra. © Pepa Garcia

Plantaciones de piña a un paso de Ponta Delgada

Si nunca habéis visto una plantación de piña, debéis saber que la piña en São Miguel se cultiva mediante técnicas desarrolladas en el siglo XIX que nadie ha tenido prisa por modernizar, básicamente porque funcionan bien. El proceso en la Plantação de Ananases Augusto Arruda (ananasesarruda.com) se realiza dentro de invernaderos de vidrio y se prolonga hasta dos años, pero el resultado merece mucho la pena. Es una fruta más pequeña que las tropicales que conocemos, más aromática, menos ácida y con una mayor concentración de sabor. La visita a las plantaciones permite entender cómo un territorio volcánico, aislado en mitad del Atlántico, desarrolló una identidad agrícola propia adaptando lo que tenía (humedad y calor geotérmico) a lo que quería producir.

Invernaderos de la plantación de piñas. © Pepa García
Invernaderos de la plantación de piñas. © Pepa García

La plantación se encuentra en el barrio de Fajã de Baixo, a 10 minutos de Ponta Delgada. La entrada es gratuita y se pueden recorrer los invernaderos de forma independiente. En el mismo recinto se sitúa un bar, donde degustar un delicioso zumo de piña, una tienda de recuerdos y un hotel.

Puesto callejero de zumo de piña y piña colada. © Pepa García
Puesto callejero de zumo de piña y piña colada. © Pepa García

Caloura, piscinas naturales en la costa de São Miguel

Si os apetece daros un baño en el Atlántico, una buena opción es dirigirse a la costa sur para visitar las piscinas naturales de Caloura. Estos espacios públicos se han forjado de forma natural sobre la lava solidificada y se llenan, más o menos, en función de las mareas. Una de las oquedades tiene poca profundidad, han pintado el suelo de azul y puede ser utilizada por todo tipo de público, la otra es más salvaje y aunque tiene escalera de bajada, está a merced de las olas. No hay vestuarios donde cambiarse. Además de daros un baño, podéis completar la experiencia comiendo pescado recién capturado en el restaurante del puerto o dar un paseo por el pueblo, que regala buenas vistas del entorno.

Piscinas naturales de Caloura. © Pepa García
Piscinas naturales de Caloura. © Pepa García

El souvenir más sabroso de São Miguel

Y para llevaros un souvenir de São Miguel os recomendamos hacer una parada en Vila Franca do Campo, la primera capital histórica de São Miguel, donde se sitúa Queijadas do Morgado, un obrador familiar de queijadas (queso fresco, azúcar, huevo). En su establecimientos podéis ver cómo se elaboran e incluso degustarlas con un café, pero también puede ser el recuerdo gastronómico para llevar a casa.

Guía Práctica de la isla de São Miguel | Azores

Cómo llegar a São Miguel

La principal puerta de entrada a São Miguel es el aeropuerto João Paulo II, situado en Ponta Delgada. Existen vuelos directos desde ciudades portuguesas como Lisboa y Oporto, operados por TAP Air Portugal y Azores Airlines. Desde España, lo más habitual es volar con escala en Lisboa, aunque a veces también se dispone de vuelo directo.

Para moveros podéis alquilar un vehículo o bien organizar excursiones con agencias como Civitatis, que dispone de numerosas posibilidades. Incluso disponen de tours privados por São Miguel para parejas o pequeños grupos.

Dónde dormir en Ponta Delgada

Un excelente lugar para alojaros es el hotel Mercure Ponta Delgada Azores, un cuatro estrellas ubicado en pleno casco antiguo de la capital que ofrece todas las comodidades, desde una buena habitación hasta restaurante, piscina o spa. Desde aquí podréis emprender todas las excursiones para recorrer la isla o incluso visitar otras islas del archipiélago. En este artículo os hablamos de una forma más extensa del hotel: Mercure Ponta Delgada Azores, un elegante refugio con sabor portugués.

Fachada del Mercure Ponta Delgada Azores. © Pepa García
Fachada del Mercure Ponta Delgada Azores. © Pepa García

Qué comer en São Miguel

Algunos platos tradicionales son el mencionado cozido das Furnas, cocinado con calor volcánico, así como pescados frescos como el atún y el pez espada. Entre las carnes, es famosa la ternera de las Azores. No hay que perderse el queso local, la piña cultivada en invernaderos, la queijada y el bolo lêvedo, un pan dulce típico. Todo acompañado de vinos regionales o del singular té producido en plantaciones como Plantaciones de Té Gorreana.

Plato de “cozido das Furnas”.© Pepa García
Plato de “cozido das Furnas”.© Pepa García

Preguntas frecuentes sobre São Miguel

¿Cuántos días se necesitan para ver São Miguel? Lo ideal es dedicar entre 4 y 5 días para recorrer la isla con calma. Este tiempo permite visitar lugares imprescindibles como Sete Cidades, Furnas o la costa sur, además de disfrutar de actividades como el avistamiento de cetáceos.

¿Cuál es la mejor época para viajar a São Miguel? La mejor época para viajar a São Miguel es entre primavera y verano (de abril a septiembre), cuando el clima es más estable, las hortensias están en flor y hay más horas de luz. Aun así, el clima es suave durante todo el año.

¿Hace falta coche en São Miguel? Sí, alquilar coche es muy recomendable para moverse por la isla con libertad. El transporte público es limitado y muchos de los principales atractivos naturales se encuentran en zonas poco accesibles.

¿Qué ver imprescindible en São Miguel? Entre los lugares imprescindibles destacan Sete Cidades, el Valle de Furnas, el Parque Terra Nostra y la ciudad de Ponta Delgada. También merece la pena explorar miradores, plantaciones de té y piscinas naturales.

¿Te puedes bañar en aguas termales en São Miguel? Sí, la isla cuenta con varias zonas termales, especialmente en Furnas, donde se pueden disfrutar baños en aguas ricas en minerales con propiedades relajantes.

¿Es São Miguel un destino adecuado para una escapada romántica? Sí, es un destino perfecto para parejas gracias a sus paisajes volcánicos, miradores espectaculares, aguas termales y experiencias como el cocido volcánico o los paseos a pie o en bici junto a lagos.