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Tadeo Jones y la lámpara maravillosa, un viaje más allá de la pantalla

La cuarta entrega del arqueólogo más famoso del cine español, creado por Enrique Gato, regresa a los cines el próximo 26 de agosto para entretenernos y, como ya es costumbre en la saga, hacernos viajar. En esta ocasión, el mapa imaginario de Tadeo traza una ruta que va de Londres a los Andes y de Atenas a Persia.

Llegada a Grecia.
Llegada a Grecia.

Una de las grandes novedades de esta nueva aventura del Indiana Jones español es que Tadeo y Sara han tenido una hija, Olimpia (Oli), que revoluciona su vida y la de Momia y Ramona. La película arranca en Londres, donde una pista ligada a la legendaria lámpara de Las mil y una noches desata una persecución imparable. Todo se complica cuando Momia, celoso de la atención que ahora recibe la niña, utiliza la lámpara para viajar al pasado. Comienza así un viaje contrarreloj que cruza el Atlántico y conecta Perú, Grecia y Oriente Medio.

Familia de Tadeo Jones.
Familia de Tadeo Jones.

Al igual que hicimos cuando seguimos las huellas granadinas de Tadeo Jones, el secreto del rey Midas, os proponemos recorrer algunos de los escenarios que forman parte de esta nueva aventura de Tadeo Jones.

Calle de Londres.
Calle de Londres.

Londres, un escenario reconocible

El viaje comienza en la capital británica, una de las ciudades más filmadas del mundo. Algunos de sus grandes iconos -Buckingham Palace, el Big Ben y el London Eye- son perfectamente identificables en la cinta. También lo son, para los espectadores más observadores, las reproducciones de cuadros conocidos de El Greco, Hans Holbein el Joven y el célebre Perros jugando al póker.

El recorrido por Londres deja también espacio para un divertido tributo a El hombre mosca, el clásico de Harold Lloyd.

Vista de Londres.
Vista de Londres.

Paititi, el Perú mítico

Uno de los grandes atractivos de la película es el regreso a Paititi, la ciudad perdida que ha acompañado a Tadeo desde sus primeras aventuras. Hasta allí llegan porque Momia quiere volver al lugar donde, según él, todos estaban a sus pies.

Reyes de Paititi.
Reyes de Paititi.

Aunque se trata de un enclave imaginario, su estética bebe claramente de la arquitectura inca y de los paisajes andinos peruanos. Para el viajero actual, Paititi remite inevitablemente a destinos como Machu Picchu, el Valle Sagrado de los Incas o las rutas amazónicas asociadas a las leyendas de ciudades perdidas. La película aprovecha ese imaginario para reforzar el vínculo entre aventura, arqueología y naturaleza.

El viaje por mar incorpora un guiño cinematográfico fácilmente reconocible a la película Titanic, de James Cameron.

Paititi.
Paititi.

La siguiente parada de este viaje es Atenas, donde la búsqueda de la lámpara conduce a los protagonistas hasta uno de los grandes iconos de la Antigüedad: el Partenón. Para recrearlo, el equipo artístico de la película se documentó a fondo, consultando fuentes históricas y estudiando incluso una réplica a escala real del templo construida en Nashville (Tennessee).

En ‘Tadeo Jones y la lámpara maravillosa’ se visita Atenas.
En ‘Tadeo Jones y la lámpara maravillosa’ se visita Atenas.

Oriente Medio y la ruta de ‘Las mil y una noches’

La recta final de la película se adentra en el universo de los cuentos orientales. Los guionistas explican que eligieron la antigua Persia porque es “un lugar hipnótico para el género por los paisajes, la historia y sus relatos”.

Desierto donde se sitúa la cueva ade Alibaba.
Desierto donde se sitúa la cueva ade Alibaba.

La persecución por el desierto, con homenaje incluido a la película Mad Max, culmina en la Cueva de Alí Babá y los Cuarenta Ladrones, un escenario que conecta con el gran imaginario viajero de Oriente Medio: caravanas, desiertos, bazares y ciudades excavadas en la roca. Resulta imposible no pensar en lugares como Petra, Wadi Rum o los antiguos centros comerciales de la Ruta de la Seda.

Homenaje a Mad Max
Homenaje a Mad Max

El tesoro de Tadeo

El director, Enrique Gato, reconoce que Tadeo es un personaje que le ha hecho “viajar” durante veinticinco años. Y quizá ahí esté una de las claves de esta nueva aventura: su capacidad para llevarnos de un lugar a otro, despertando la curiosidad por conocer el mundo.

Solimán.
Solimán.

El mayor tesoro de Tadeo Jones y la lámpara maravillosa no es, al final, la lámpara legendaria, sino la capacidad de una película familiar, llena de acción y humor, para hablarnos de la familia, de las personas que queremos y de los recuerdos que construimos juntos. Y que, al terminar, sea capaz de proponernos otra aventura: imaginar nuestro próximo viaje.

Fotos cedidas por Paramount Spain.

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