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Madeira con niños: planes para disfrutar en familia

Madeira tiene montañas para caminar hasta agotarse, un océano con ballenas y delfines y acantilados que se descienden en funiculares de vértigo. Además, el clima es perfecto durante todo el año y su gastronomía gusta a todos. Con estos ingredientes, no se desvela ningún secreto al decir que es un destino perfecto para viajar con niños. En este artículo te contamos algunos planes que no pueden faltar si eliges a esta isla como el destino de tus próximas vacaciones familiares.

Excursión en lancha rápida por la costa de Madeira para avistar cetáceos. © Susana García
Excursión en lancha rápida por la costa de Madeira para avistar cetáceos. © Susana García

Madeira es uno de esos pocos destinos que quedan que, aun siendo turístico, es capaz de guardar rincones poco concurridos incluso en temporada alta. En Etheria Magazine ya os hemos contado muchas de sus virtudes y atractivos y en este artículo nos centramos en algunas actividades que son perfectas si viajáis en familia. Aunque ya os adelantamos que cualquier plan que organicéis en esta isla que guarda un corazón verde, tiene un mar azul profundo y un clima suave durante todo el año, será estupendo para disfrutar con los más pequeños de la casa. Porque en Madeira todo tiene el tempo que necesitan las vacaciones, ese que baja las pulsaciones para poder disfrutarlas como se merecen.

Descender por Funchal en un cesto

Si hay una imagen icónica de la capital de Madeira es la de la tradición de descender las empinadas cuestas del barrio de Monte en un cesto de mimbre y madera y guiados por los carreiros, que mantienen el tradicional traje blanco con gorro de paja. Como consejo, es una buena idea elegir como día para esta actividad uno en el que no haya llegado ningún crucero a Funchal. La afluencia disminuye notablemente y así no hay que esperar tanta fila, ya que las entradas no se pueden reservar ni comprar on line.

Funicular de Monte. © Susana García
Funicular de Monte. © Susana García

Este descenso, que se hace siempre corto y es muy divertido, es el broche perfecto a una excursión que comienza con la subida en funicular a la zona de Monte (con unas vistas increíbles) y continúa con la visita al Jardín Botánico Monte Palace. Este frondoso jardín es una curiosa mezcla de especies de todas partes del mundo, lagos, cascadas, azulejos tradicionales y algo de arte oriental. Es un placer perderse por los senderos de este espacio de setenta mil metros cuadrados en diferentes alturas que guarda especies vegetales de todo el mundo.

Senderismo en una levada

Madeira es uno de los mejores destinos del mundo para hacer rutas de senderismo y esto es gracias al extenso sistema de levadas que se ha desarrollado en la isla, que alcanza los tres mil kilómetros de senderos que siguen los canales de riego que llevaban el agua desde las montañas a todos los rincones de la isla. Como ya os contábamos en nuestro artículo Senderismo en Madeira: cómo organizar una ruta en una levada, hay rutas para todos los niveles y algunas son perfectas para realizar en familia.

Senderismo en la levada do Rei. © Susana García
Senderismo en la levada do Rei. © Susana García

Es muy recomendable consultar en la web de Visit Madeira, ya que cuenta con un apartado de senderismo en el que aparecen todas las rutas oficiales, con su información, recomendaciones y si son aptas para todos los públicos.

Piscinas naturales

La agreste costa de Madeira no deja muchos espacios para las playas tal y como solemos concebirlas, pero a cambio ofrece unas maravillosas piscinas naturales enclavadas en las rocas. Las más populares son las de Porto Moniz, en el norte de Madeira, que ocupan tres mil ochocientos metros cuadrados de zona de baño y cuentan con servicios como tumbonas, vestuarios, taquillas o restaurante. También en esta localidad están las piscinas Aquário, de acceso libre y con unas vistas preciosas, que solo disponen de servicio de socorrista en temporada alta.

Piscinas naturales de Porto Moniz
Piscinas naturales de Porto Moniz

También hay piscinas naturales en Seixal, conocidas como Poças das Lesmas, muy bonitas, pero algo más peligrosas para el baño si se acude con niños.

En Funchal, en la zona del Lido, también hay varias piscinas naturales con todos los servicios para pasar una agradable jornada junto al mar, como el Complejo de Ponta Gorda, el Complejo Balneario do Lido o las piscinas de Doca do Cavacas.

Excursión en 4x4

Recorrer una zona de la isla en 4x4 es una experiencia muy divertida para toda la familia. Estas rutas permiten acceder a caminos y carreteras secundarias a las que no se suele acceder en otro tipo de vehículos y, así, ver de cerca esa naturaleza exuberante que todo lo rodea, además de pequeños pueblos donde parece que no pasa el tiempo y acantilados con miradores de vistas increíbles. Eso sí, si os mareáis, no olvidéis tomar antes de salir una pastilla de Biodramina, que en Madeira todo son curvas. Es una excursión que sólo se puede realizar de forma organizada. Puedes echar un vistazo a las siguientes propuestas de Civitatis:

Avistamiento de cetáceos

La Marina de Funchal es el punto de partida de las excursiones para avistar cetáceos en los alrededores de la isla. Hay varios tipos de embarcaciones en las que se pueden realizar estas actividades, cada una con sus ventajas.

Avistamiento de delfines en las costas de Madeira. © Susana García
Avistamiento de delfines en las costas de Madeira. © Susana García

Los barcos más grandes, además de ser más económicos, ofrecen la posibilidad de moverse por la embarcación mientras se realiza la actividad. Las lanchas rápidas son perfectas para llegar antes que nadie a las zonas donde se encuentran los delfines y nos sitúan muy cerca del agua, lo que permite verlos a nuestro lado y, además, los trayectos son divertidos con saltos sobre las olas. Y las excursiones en barco privado, aunque son más caras, dan un plus de independencia que permite moverse y parar donde se quiera. Tanto en las lanchas rápidas como en los barcos privados este recorrido se complementa habitualmente con el esnórquel, una actividad estupenda para realizar con niños.

Parque Temático de Madeira en Santana

Santana es una de las localidades de visita obligada en Madeira, sobre todo porque conserva varias casas tradicionales de la isla. Si viajas con niños, es muy interesante, además de las típicas fotos frente a las casas, acudir al Parque Temático de Madeira (parquetematicodamadeira.pt), un espacio dedicado a la historia y a la divulgación de las tradiciones madeirenses. Cuenta con distintas atracciones y promueve el contacto con las artesanas que trabajan el bordado, el lino o el mimbre. Tiene también una zona de granja con animales con los que los más pequeños pueden interactuar, un tren que replica el antiguo de Monte y un bonito lago.

Casas típicas de Santana. © Susana García
Casas típicas de Santana. © Susana García

Deportes acuáticos

Cuando se viaja con niños no muy pequeños incluir alguna actividad deportiva en el itinerario es todo un acierto y, además, siempre puede participar toda la familia. En Madeira un buen sitio para recibir una clase de surf es Porto da Cruz, una de las zonas más populares de la isla para practicar este deporte. Otra actividad muy recomendable es un paseo en kayak, la zona de Ponta de São Lourenço es perfecta para esta actividad y ver así de cerca sus calas escondidas; y en Ponta da Calheta, se puede acceder en kayak a alguna de sus grutas marinas. Estas actividades se pueden realizar de forma organizada con Civitatis:

Museo CR7 para los más futboleros

Las familias amantes del fútbol tienen cita en el Museo CR7 (museucr7.com) dedicado al madeirense más insigne de la isla: Cristiano Ronaldo. Es un museo pequeño, ubicado al lado de la Marina de Funchal, en el que el futbolista ha reunido sus numerosos trofeos, Balones de Oro, fotografías y otros recuerdos. Un paseo por la biografía del que está considerado como uno de los mejores futbolistas del mundo. La foto con su estatua a la salida es parada obligatoria.

Museo CR7. © Susana García
Museo CR7. © Susana García

Un día en Fajã dos Padres

Esta pequeña franja de tierra fértil de tan sólo trescientos metros, ubicada entre el mar y un profundo acantilado, ofrece una de esas jornadas memorables que se suceden en Madeira. Ya la bajada en un teleférico de vértigo, que salva en poco tiempo los 350 metros de desnivel, es todo emoción. Y, al llegar abajo, se atraviesa una plantación de plátanos y un jardín lleno de flores y mariposas hasta alcanzar la zona del muelle y la playa de guijarros. Aquí lo más divertido es saltar al mar (también se puede bajar por las escaleras con los más pequeños) y disfrutar de sus aguas transparentes.

Para comer, en este enclave hay un restaurante con comida natural y deliciosa y unas vistas estupendas. La excursión la podéis completar con el mirador de Cabo Girão y con una visita al pueblo Câmara de Lobos.

Teleférico en Fajã dos Padres. © Susana García
Teleférico en Fajã dos Padres. © Susana García

Guía práctica para viajar a Madeira con niños

Cómo moverse por Madeira

En Madeira una buena opción es alojarse en Funchal y realizar excursiones desde aquí a los diferentes lugares de la isla, ya que no hay nada que esté muy lejos y en poco más de una hora (como mucho) llegas a cualquier lugar de la isla. Podéis elegir entre reservar excursiones organizadas o alquilar un coche, una opción que os da más libertad pero que tiene el inconveniente de tener que planificar bien dónde aparcar en cada momento, sobre todo en temporada alta, ya que no hay muchos espacios para ello en las zonas de miradores y senderismo.

Qué comer

La gastronomía de Madeira es perfecta para viajar con niños, ya que todo es muy reconocible y se puede encontrar comida casera en los restaurantes. La espetada (una gran brocheta que puede ser de ternera, pollo o pescado) siempre es un acierto, acompañada de un bolo do caco, el pan tradicional que se sirve caliente. Además, podréis probar cremas de verdura, ensaladas y todo tipo de frutas tropicales. Y en Funchal hay restaurantes para todos los gustos, incluidos los socorridos italianos, que siempre hay que incluir en un viaje con niños.

Algunas direcciones son: O Justiniano Gardens (para tomar espetadas), San Martino (pizzas y cocina italiana), Mau Feito (en un bonito lugar en la zona del Lido) y Arrial da Emperatriz (un mercado gastronómico con distintas barras y mesas en el medio donde cada uno puede elegir la especialidad que más le guste).

Imprescindible en la maleta

En un viaje con niños a Madeira hay que tener en cuenta que en un día de excursión necesitaréis desde bañador y escarpines hasta sudadera y chubasquero, ya que se suelen combinar los miradores en los puntos más altos de la isla con un rato en la costa. Además, el perfil montañoso deja unas carreteras sinuosas, por lo que es casi imprescindible llevar pastillas contra el mareo. En la mochila para las excursiones tendrás que añadir una toalla, crema solar, gorra y botella de agua.

Más información

Visit Madeira.

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