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María Sánchez Grela, directora de HOPSCOTCH Iberia: "turismo y comunicación son el match perfecto"

Curiosa, perseverante y comprometida con su profesión, María Sánchez Grela dirige la agencia de comunicación y marketing HOPSCOTCH Iberia, con oficinas en España y Portugal, con la misma pasión y dedicación con la que planifica sus viajes personales. En esta entrevista nos cuenta su trayectoria profesional, sus pasiones viajeras y cómo ve la evolución de las mujeres en el mundo del viaje.

María en Londres.
María en Londres.

La trayectoria profesional de más de treinta años de María Sánchez Grela parece haber sido diseñada con tiralíneas, siguiendo un trazo en el que una etapa la ha llevado a la siguiente de una forma natural y coherente. Sus primeros pasos en multinacionales, Air France y Shell, le dieron la experiencia y las herramientas de gestión de crisis que la llevaron a colaborar con Interface (actual HOPSCOTCH España) para llevar la cuenta de LATAM. Tras unos años trabajando en esta agencia como directora de comunicación y como directora de HOPSCOTCH España, llegó a su puesto actual de directora de HOPSCOTCH Iberia.

Cuando charlas con ella te queda claro que le gusta tanto la comunicación y la gestión de equipos como viajar. Viajar como sea, planificando un viaje con su familia, escapándose un fin de semana con una amiga o alargando unos días un viaje de trabajo. Porque, como nos cuenta, se siente afortunada por trabajar en comunicación y turismo, un match perfecto y maravilloso que regala experiencias profesionales que después quieres compartir con tu familia y amigos. Y eso es un lujo.

María Sánchez Grela como profesional del turismo

¿Cómo te defines? Si tuvieras que elegir tres palabras que te describan, tanto como profesional como persona, ¿cuáles serían?

Si me tengo que definir solo con tres palabras serían la curiosidad, la perseverancia y el compromiso. La curiosidad me ha hecho dar pasos para descubrir nuevos sectores como Shell. Soy perseverante porque intento hacer todo lo que esté en mis manos para conseguir lo que quiero. Y siempre he estado comprometida con las empresas en las que he trabajado. Dirijo esta agencia como si fuese mía y cuando trabajaba en Air France parecía que era la piloto del avión. Hay marcas que te tocan el corazón y las vives, como, en mi caso, las compañías aéreas, que siempre me han interesado en su forma de trabajar y gestionar las crisis, de hecho, me tocó vivir en Air France la crisis del Concorde. Después en Shell me involucré muchísimo, era otro nivel de desarrollo a nivel internacional y aprendí saliendo de mi zona de confort. Hablar de la Polinesia es muy amable, pero tratar de asuntos como el precio del barril de Brent o la composición del aceite Helix para automoción, son retos que sólo afrontas si estás comprometida cien por cien con el lugar en el que trabajas.

María frente a un avión de British Airways.
María frente a un avión de British Airways.

¿Qué rasgo de tu carácter crees que ha sido el más determinante para llegar donde estás?

La adaptación. La evolución que han tenido la comunicación y el turismo ha sido enorme en los últimos años. Ahora nos tenemos que adaptar a la inteligencia artificial, pero también tuvimos que hacerlo con la crisis de 2008, que en Europa supuso el cierre de muchas oficinas de turismo y nos hizo mirar a Latinoamérica, la Covid… Hay que adaptarse, sonreír y ver los cambios como una oportunidad de aprender.

¿Ha habido un momento de crisis o fracaso que, visto en perspectiva, resultó ser un punto de inflexión clave en tu carrera?

La Covid, que tuvo un gran impacto en el sector de los viajes. Se cerraron campañas, hubo de replantear estrategias enteras… Tuvimos mucha suerte porque ninguno de nuestros clientes nos retiró su fijo mensual ya que, en realidad, no sabían cuánto iba a durar la crisis. Después tuvimos un pequeño parón a principios de 2021, cuando todavía permanecían cerradas algunas fronteras como la de Estados Unidos, la vacuna de Chile no era la misma que la europea y no se podía entrar al país… En toda crisis hay una oportunidad, y nos permitió desarrollar nuestras bases de datos, desarrollamos la herramienta para big data, aprendimos a trabajar desde casa… Fue un periodo exigente y pudimos acompañar a nuestros clientes de una forma diferente, además de generar mucha empatía hacia ellos y también hacia nuestros empleados.

¿De qué logro profesional te sientes más orgullosa? No tiene por qué ser el más visible, puede ser el que más te costó.

Del crecimiento de la agencia con el paso de Interface a HOPSCOTCH. Hemos duplicado el equipo, la facturación se ha multiplicado por cinco, pertenecemos a un gran grupo con todo lo que eso conlleva… Hemos remodelado la estructura de la agencia, ya no funcionamos con un director de cuenta que se ocupa de todo como se ha hecho siempre en las agencias de comunicación. Aquí nos hemos especializado por sectores, los de PR, los de redes sociales… Sentimos así que hacemos las cosas mejor, que nos podemos formar de forma específica en lo nuestro. Todo evoluciona muy rápido y, por ejemplo, me gusta mucho aprender de los becarios que nos gusta formar en la empresa y que nos dan mil vueltas en los temas digitales. Aquí he visto como las personas han crecido a nivel profesional y se les ve más felices con lo que aprenden día a día y con la posibilidad de pasar de un departamento a otro al recibir la formación adecuada.

María como viajera

¿Cómo describirías tu relación con el viaje? ¿Es vocación, profesión o las dos cosas son ya inseparables?

Las dos cosas, son inseparables. El turismo forma parte de mi vida profesional desde hace muchos años y a nivel personal me ha fascinado descubrir culturas, entender otras formas de vivir y salir de mi entorno habitual. Trabajar en comunicación y turismo ha sido un privilegio, que los que hemos tocado otros sectores sabemos valorar. Turismo y comunicación es un match perfecto para trabajar.

María en Islandia.
María en Islandia.

¿Cuál es el viaje que más te ha marcado y por qué fue tan especial?

Uno que hicimos hace ocho años a Filipinas. Fuimos con el niño pequeño a dos de sus islas y en Bohol sentí su primera pasión por el viaje y vi que él también va a ser un gran viajero. En Filipinas experimentamos por primera vez el turismo social, visitando a la gente en sus casas, en las escuelas, comimos con ellos… Allí fuimos muy felices, mi marido buceando, yo haciendo esnórquel con el niño y descubriendo las islas. Para nosotros es un destino imborrable y queremos volver con más tiempo y, por qué no, hacer un salto a Australia que está a seis horas de vuelo.

Otro viaje maravilloso que hicimos en familia fue a la Laponia porque la ilusión de ver a Papá Noel no sólo la vivió el niño, también los mayores. Es uno de esos viajes que te emocionan y te hacen desconectar,

¿Eres de planificarlo todo al detalle o prefieres dejar margen a la improvisación?

Lo planifico todo, aunque no soy estricta y siempre dejo un pequeño espacio para la improvisación, ya que soy consciente de que a veces los mejores momentos de un viaje surgen precisamente de aquello que no has planeado. Me gusta informarme antes de viajar sobre los puntos de interés, los restaurantes, las actividades del destino que puedan gustar a mi familia… A mi hijo le encanta la Historia, busco lugares que le puedan interesar, y luego lo combinamos con un buen restaurante, por ejemplo, que tengamos ganas de visitar los adultos.

¿Qué tipo de experiencias buscas cuando viajas: cultura, naturaleza, gastronomía, desconexión total…?

Busco experiencias adaptadas a cada miembro de la familia. No hace falta que un mismo viaje combine cultura y naturaleza, por ejemplo, aunque reconozco que la gastronomía siempre está presente, me encanta probar los platos típicos de cada lugar.

¿Hay algún destino al que te guste volver una y otra vez? ¿Qué tiene que te sigue enganchando?

Vuelvo siempre a Francia porque nací en París, aunque mis padres son de Galicia y La Mancha, y viví allí mis primeros 25 años. Me gusta descubrir con mi familia y amigos lugares como el Mont Saint-Michel, la Dune du Pilat en Burdeos, la Provenza… Cada año hacemos un viaje por Francia, este año nos vamos al Canal du Midi por segunda vez. Es un viaje maravilloso, el slow travel total: amarras el barco, visitas los pueblos en bicicleta, compras queso en los mercados locales…

María en París, su ciudad natal.
María en París, su ciudad natal.

¿Has viajado alguna vez sola por placer? ¿Cómo consideras que cambia la forma de viajar cuando lo haces sola frente a cuando viajas acompañada?

Sí, viajo sola, no me da ningún reparo hacerlo y no me he perdido nunca la oportunidad de conocer un destino por estar sola, aunque no es mi formato preferido porque me gusta viajar acompañada para compartir la experiencia. Eso sí, como me gusta mucho hablar, es difícil que no conozca a alguien cuando viajo. La suerte de trabajar en turismo me ha dado la oportunidad de conocer muchos lugares y no me voy de un sitio sin hacer, al menos, una excursión en un autobús turístico para ver la ciudad. Mi primer viaje sola fue a Japón hace un montón de años, tras alargar un viaje de trabajo a Tokio. Me quedé después unos días en ciudades como Kioto y Yokohama y, aunque quizá no es el mejor destino para iniciarse viajando sola y acorté algo mi estancia al final, descubrí que era capaz de hacer un viaje así.

Como profesional del sector turístico

¿Qué barreras has encontrado como mujer al frente de una agencia en un sector tan competitivo?

Soy consciente de que hay todavía barreras, pero en mi caso no he sentido nunca que ser mujer haya frenado mi evolución profesional. He tenido la suerte de desarrollar mi carrera en empresas donde se ha valorado en esfuerzo, el compromiso y los resultados por encima de cualquier otra cosa. Todos mis jefes han sido hombres y siempre me han respetado, y también he tenido suerte con las mujeres con las que he trabajado. Pero sé que mi experiencia personal no implica que no haya barreras. Soy miembro de ‘Women in Tourism’ para apoyar a las mujeres que trabajan en turismo y para impulsar el liderazgo femenino. Creo que es importante contribuir y crear referentes. En la agencia intento impulsar a las mujeres, sobre todo a las más jóvenes, hago coaching con ellas para que transmitan sus intereses, dónde quieren llegar y qué formación necesitan y las intento ayudar en ese sentido.

¿Ha cambiado el perfil de la viajera en los últimos años? ¿Cómo ves a la mujer que viaja hoy frente a la de hace una década?

Yo creo que sí que ha cambiado, viajamos con más autonomía y confianza y con más capacidad de decisión, algo que se debe a que somos más independientes económicamente. Buscamos experiencias auténticas y ahora es más fácil encontrarlas gracias a las comunidades viajeras y a las herramientas digitales. Hay que desmitificar ideas como que si viajas sola o con amigas es porque estás soltera, no es verdad, las mujeres viajamos así porque nos apetece. Yo acabo de volver de un viaje con una amiga por Valencia y hemos descubierto pueblos nuevos, hemos disfrutado hablando, comiendo…

La playa de las Catedrales ha sido uno de los últimos lugares a los que ha viajado María.
La playa de las Catedrales ha sido uno de los últimos lugares a los que ha viajado María.

La seguridad sigue siendo un freno para muchas mujeres. ¿Crees que la industria turística está respondiendo a esa necesidad o queda mucho por hacer?

Creo que en seguridad se ha avanzado mucho, pero que todavía tiene margen de mejora. La seguridad no puede ser un valor añadido a un viaje, tiene que ser una condición básica que se tiene que ofrecer en todos los destinos. No siempre se puede distinguir entre mujer y hombre, hay destinos que son más peligrosos para todos. Para mejorar en este aspecto es muy importante escuchar a la comunidad de viajeras que viajan solas y que nos cuentan sus experiencias en ese sentido, para que los destinos vean en qué aspectos se puede mejorar.

Sus destinos preferidos

De los destinos con los que trabajáis, ¿cuál recomendarías a una mujer que quiere viajar sola por primera vez?

Para viajar sola, Valonia es un destino maravilloso, pero si se busca un viaje más transformador Jordania es una opción extraordinaria tanto por la hospitalidad de su gente como por su riqueza cultural. Además, es un destino donde es muy fácil organizar excursiones en grupo y aprovechar para hacer comunidad viajera.

¿Y cuál es el lugar ideal para una escapada con amigas en busca de esa mezcla de aventura, risas y buena mesa?

Acabo de volver con una amiga de Valencia y es una apuesta segura. Para un viaje más largo, Jamaica. Tiene la combinación perfecta de aventura, diversión y experiencias inolvidables. Jamaica ya no se percibe como un destino peligroso y es un lugar perfecto para un viaje con amigas.

Para un viaje en familia con niños, ¿qué destino de vuestra cartera ofrece el mejor equilibrio entre entretenimiento y autenticidad?

Tengo pendiente hacer la Ruta 66 en Estados Unidos en caravana y me gustaría recorrerla en familia. Me parece un viaje increíble con los Grandes Parques Nacionales, Monument Valley, las carreteras infinitas, las reservas indias… Es un viaje en el que, aunque lleves una ruta organizada en el mapa, está muy bien ir con días suficientes para tener la libertad de parar cuando y donde quieras. Estados Unidos tiene muchos viajes para ir con niños, desde los grandes parques de atracciones de Orlando hasta la ruta de la música que propone Elena Ortega en su libro Ruta 61.

María con su hijo en las Rías Baixas.
María con su hijo en las Rías Baixas.

¿Cuál es ese destino romántico que siempre recomiendas a las parejas y que no defrauda?

Sudáfrica, sobre todo ahora con el nuevo vuelo directo de Air Europa con el que va a ser mucho más fácil acceder, reconozco que a mí las escalas en los vuelos largos me echan un poco para atrás. Sudáfrica tiene buena gastronomía, zonas vinícolas, paisajes increíbles, experiencias como un safari a una reserva privada…

¿Cuál es tu destino soñado pendiente y por qué?

La Ruta 66 como te decía antes y Egipto. Quiero buscar un buen momento en el que no esté masificado y es difícil de cuadrar con las vacaciones escolares de mi hijo. Tengo tantas ganas de ir que no lo quiero hacer de cualquier manera, quiero disfrutarlo bien. Me apasiona la historia de las pirámides, me he leído los libros de Champollion sobre el país, me gusta la comida… Me encantaría ir de la mano de alguien que me lo contara bien y añadir unos días para bucear en el mar Rojo.

Si pudieras darle un solo consejo a una mujer que lleva años posponiendo ese viaje que siempre ha querido hacer, ¿cuál sería?

Que no lo posponga más. Que lo haga, que empiece hoy mismo a planificarlo. A veces la diferencia entre un sueño y la realidad es un poco de arrojo. A las mujeres que quieren viajar solas, si no se sienten con fuerzas, que intenten empezar con un viaje corto, que pierdan el miedo porque siempre encuentras gente con la que compartir experiencias en los destinos. Hace poco en Dublín fui sola a una excursión para ver Belfast y la Calzada de los Gigantes… y salí con tres amigas que también hacían solas la excursión. Hay muchos motivos para viajar, aunque sea sola, hace poco conocí a una chica argentina que estaba en España para conocer el pueblo de su abuela, y me pareció precioso y un motivo estupendo para hacer un viaje.

Viajar nos transforma a todos, nos hace saber lo que nos gusta y lo que no, nos regala recuerdos que nos acompañan toda la vida… ¡Cuántas veces volvemos a un viaje cuando seguimos contándolo!

© Fotografías cedidas por María Sánchez Grela.