Qué ver en Praga en 2026: museos, arquitectura y experiencias que invitan a volver
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Praga es una ciudad que siempre sorprende y que se reinventa cada año para ofrecer nuevos motivos para que el viajero regrese. La capital checa presenta este 2026 una serie de novedades culturales y arquitectónicas que van mucho más allá de sus postales habituales y que incentivan a pasear de nuevo por sus calles, subir a sus colinas y dejarse llevar por su cadencia bohemia.

Hay ciudades que no necesitan motivos especiales para ser visitadas, y Praga es una de ellas. Sin embargo, eso no quiere decir que no surjan nuevas razones que inviten a regresar o a acudir por primera vez. Si ya habéis estado antes y habéis cumplido con los eternos listados de imprescindibles, en esta ocasión podéis dejaros llevar por su ambiente bohemio, caminar sin prisa para descubrir los mil detalles que ocultan sus callejuelas y, cómo no, conocer también alguna de sus novedades. Os contamos siete de ellas.

La Galería Nacional, el mayor museo de Praga
En febrero de 1796, un grupo de aristócratas bohemios y académicos fundaron la Sociedad de Amigos Patrióticos del Arte, que marcaría el comienzo de lo que es actualmente la Galería Nacional de Praga. Esta institución conmemora, 230 años después, aquel acto fundacional con una programación especial que invita a recorrer su extraordinaria colección, repartida por algunos de los edificios más bellos de la ciudad.
El recorrido completo de la Galería Nacional es, en sí mismo, un viaje a través de la arquitectura praguense: el Palacio de Ferias alberga el arte contemporáneo europeo y checo del siglo XX; el Palacio Kinský, el arte histórico y las colecciones gráficas; el Palacio Schwarzenberg, el barroco bohemio; el Palacio Sternberg, los maestros del Renacimiento y el Barroco europeos; y el Convento de Santa Inés, el arte medieval de Bohemia y Europa Central. Los palacios Salm y la Escuela de Equitación Waldstein completan el circuito con exposiciones temporales. Entre las joyas más preciadas de Waldstein destaca la Fiesta del Rosario de Alberto Durero, que llegó a la colección imperial de Rodolfo II en 1606.
Una institución bicentenaria que se despliega por seis edificios históricos y reúne siglos de arte europeo bajo un mismo nombre.

El funicular de Petřín volverá a subir a la colina
Inaugurado en 1891, el funicular de Praga ha permanecido cerrado más de un año por obras de mantenimiento. La reapertura del mismo se espera para el próximo verano, aunque ya se conocen los pormenores del nuevo diseño, que promete mayor comodidad y una original iluminación que se tornará de color rojo (como una señal de amor) al cruzarse con el vagón que vaya en dirección contraria. Sin duda, el trayecto será una experiencia en sí misma.
El mecanismo original tenía, además, una curiosidad digna de mención, ya que bombeaba agua al vagón superior para que pesara más que el inferior y el conductor solo tuviese que frenar. Aunque ahora la tecnología ha cambiado, las vistas desde el mirador de la colina siguen siendo tan impresionantes como siempre. Allí se situa también la torre de Petřín, que fue construida para la Exposición Conmemorativa de Praga. Es fácil identificarla desde lejos porque es la réplica praguense de la torre Eiffel parisina.

La Catedral de San Vito estrena órgano
La Catedral de San Vito, uno de los templos góticos más imponentes de Europa, nos ofrece un nuevo motivo para disfrutar de sus suntuosos interiores, ya que ha sido instalado un órgano de proporciones abrumadoras: más de seis mil tubos, once metros de anchura, siete de profundidad y trece de altura, con un peso que supera las cuarenta y cinco toneladas.
El instrumento, diseñado y construido en Barcelona por el maestro organero Gerhard Grenzing, ya se puede contemplar en la visita. Lo que hace verdaderamente singular a este órgano no son solo sus dimensiones, sino su concepción artística, ya que los tubos frontales parecen flotar en el aire. Este efecto se ve potenciado por una decoración en vidrio diseñada por la prestigiosa cristalería checa Lasvit. El instrumento sonará por primera vez a pleno rendimiento el próximo 15 de junio en la ceremonia de bendición.

Reabre la Villa Müller, joya del funcionalismo
Son muchos los monumentos de Praga que merecen más atención de la que reciben, aunque también hay que señalar que el número de edificios históricos en la capital es tan elevado que es imposible abarcarlos todos en un solo viaje. Este año os proponemos incorporar a vuestras visitas la Villa Müller, situada en el tranquilo distrito de Střešovice. Esta residencia es uno de los ejemplos más notables del funcionalismo europeo y, sin embargo, sigue siendo relativamente desconocida para el gran público. Diseñada por el arquitecto Adolf Loos, reabre sus puertas en 2026 tras un año de restauración integral en el que se han reparado las terrazas y renovado cuidadosamente los interiores para recuperar la elegancia original de sus espacios.
Además, en su interior encontraréis una nueva maqueta virtual en tres dimensiones que ayuda a comprender la concepción espacial de Loos, su manera de entender la circulación interior y la relación entre cada estancia.

Un nuevo puente sobre el Moldava
Praga también estrena este año el Puente Dvorecký, una nueva infraestructura que conectará los barrios de Smíchov y Podolí y mejorará la movilidad de tranvías, ciclistas y peatones. El puente, que aún mantiene un nombre provisional mientras se resuelve una consulta popular para decidir el definitivo, no será solo una obra de ingeniería: contará con elementos escultóricos y artísticos de Krištof Kintera, uno de los creadores checos contemporáneos más destacados del panorama internacional.
Desde sus miradores se abrirán nuevas perspectivas del Castillo de Praga y el Puente de Carlos, dos de los iconos más fotografiados de la capital. Una razón más para pasear por la orilla del río.

El Recinto Ferial recupera su corona
Diseñado en estilo art nouveau para la Exposición de 1891 por el arquitecto checo Bedřich Münzberger, la misma que vio nacer el funicular y la Torre de Petřín, el palacio del Recinto Ferial de Praga (Výstaviště Praha) reaparecerá en verano tras una meticulosa restauración. El elemento más llamativo de su fachada es la torre del reloj, que se eleva más de cincuenta metros y sobre la que volverá a brillar una corona dorada, una réplica fiel de la original.
El recinto se encuentra en el barrio de Holešovice, uno de esos territorios que los viajeros más curiosos llevan años explorando más allá del centro histórico. En sus 36 hectáreas conviven zonas verdes, festivales como el Metronome, exposiciones y todo tipo de eventos. Una Praga diferente para quienes están dispuestos a salir de los círculos habituales.
Una visita guiada llena de misterio
Tras la publicación de El último secreto, la novela de Dan Brown ambientada en Praga, la Oficina de Turismo de la ciudad ha puesto en marcha una visita guiada que recorre los escenarios de la trama. El recorrido, que se puede reservar on line o en la sede física de la oficina, está además incluido en la tarjeta turística Prague Visitor Pass. Esta es una original manera de admirar la ciudad con otros ojos, los del profesor Langdon, y descubrir rincones que de otro modo quizá pasarían desapercibidos.
Praga, en definitiva, sigue siendo esa ciudad que nunca termina de conocerse del todo, así que os animamos a disfrutarla una vez más.
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