Claves esenciales para un viaje en pareja a Tarragona con visitas a los alrededores
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Tarragona tiene todos los ingredientes para disfrutar de una escapada en pareja. Un patrimonio arqueológico extraordinario, un catálogo de arquitectura modernista, lugares que son una inmersión en la historia y una tradición gastronómica y vitivinícola de renombre convertirán cualquier escapada romántica en una experiencia inolvidable.

La antigua Tarraco, capital de la Hispania Citerior durante el Imperio romano, conserva un legado excepcional que permite recorrer más de dos mil años de historia sin salir del casco urbano. El majestuoso anfiteatro con el mar como telón de fondo, las murallas, el circo y el foro provincial conforman un excepcional conjunto monumental declarado Patrimonio de la Humanidad por la Unesco que invita a imaginar cómo era una de las ciudades más importantes del Mediterráneo.
Pero una escapada por este rincón de la Costa Daurada ofrece mucho más que vestigios romanos. A escasos kilómetros, en El Vendrell, la Casa Museo de Pau Casals abre las puertas al universo del gran músico y humanista catalán. Os proponemos continuar en Reus, una ciudad donde el modernismo sorprende a cada paso, con esas fachadas que reflejan el esplendor económico del siglo XIX. Allí visitaremos dos obras destacadas de Lluís Domènech i Montaner. La última parada nos llevará hasta la comarca del Priorato, a la Cartuja de Escaladei, un complejo monacal con más de ocho siglos de historia.

Caminar sobre más de dos mil años de historia
La poderosa capital de la Hispania Citerior, la antigua Tarraco, sigue revelando su esplendor en gran parte de su trazado. Vestigios del Fórum Provincial en mitad de una plaza o bóvedas milenarias visibles en restaurantes y establecimientos son apenas un ejemplo del inmenso patrimonio que atesora. Un gesto tan simple como sentarse en una terraza a tomar un café ya revela la magnitud de una ciudad en la que el mismísimo Augusto residió durante los años 27 a 25 a. C. mientras dirigía las luchas contra cántabros y astures. Y la mejor manera de descubrir este grandioso legado es siguiendo la Ruta Romana.

Las murallas, un paseo entre bloques megalíticos
En el siglo II a.C., Tarraco levantó un gran perímetro defensivo de unos 3.500 metros de los que actualmente se conservan 1.100. Suficientes para intuir la magnitud de una obra que actualmente delimita el casco antiguo. La parte más interesante del itinerario discurre por el Paseo Arqueológico donde veremos el zócalo de bloques megalíticos, dos de las seis poternas originales (puertas secundarias de una fortificación) y uno de los accesos a la fortaleza al tráfico rodado. De las tres torres que jalonan el trazado, dos destacan especialmente, la del Arzobispo y la torre de Minerva que conserva un tesoro arqueológico de primer orden: la escultura y la inscripción romanas más antiguas de la Península Ibérica.

Conjunto Pretorio-Circo
Por la Rambla Vella se accede al Circo, una estructura que sorprende por su magnitud. Bajo calles y edificios actuales se esconde un entramado de galerías y magníficas bóvedas que formaban parte de este inmenso espacio público donde se celebraban carreras de caballos y carros. Construido en el siglo I, con una superficie de 325 metros de largo y hasta 115 de ancho, llegó a albergar hasta 30.000 espectadores. Y aunque gran parte de su estructura permanece aún oculta, resulta difícil no imaginar el estruendo de las cuadrigas en los días de espectáculo.
El Circo está conectado con el Pretorio, una torre que permitía acceder desde la ciudad baja hasta el Foro romano, centro neurálgico de Tarraco. Durante el siglo XII fue residencia de los reyes de la corona de Aragón y posteriormente albergó una prisión. Actualmente, en sus distintos niveles encontramos valiosas piezas arqueológicas como el sarcófago de Hipólito del siglo III. Al final de las escaleras, en lo alto de la torre, un magnífico mirador regala unas magníficas vistas 360º sobre Tarragona.
El foro local, el teatro, la necrópolis, el acueducto de les Ferreres, el Museo Arqueológico o la torre de los Escipiones forman parte de esta ruta que tiene frente al Mediterráneo su parada más espectacular, el Anfiteatro, una de las imágenes más emblemáticas de la costa catalana. Construído extramuros a principios del siglo II d.C., fue escenario de sangrientos espectáculos, como luchas de fieras, combates de gladiadores o ejecuciones públicas, entre ellas la san Fructuoso y sus diáconos en el año 259.

Museo Pau Casals, el refugio de un músico universal
Hablar de Pau Casals es hacerlo de uno de los músicos más extraordinarios del siglo XX, pero también de un gran humanista que entendió que el éxito y el talento sólo tienen sentido cuando se pone al servicio de los demás. Nacido en El Vendrell en 1876, descubrió muy pronto su pasión por el violonchelo, un instrumento que le llevaría por los escenarios más prestigiosos del mundo. Las célebres grabaciones de las Suites para violonchelo de Johann Sebastian Bach siguen considerándose un punto de inflexión en la historia de la música clásica.

Pero su legado trasciende los auditorios. Dicen que lo que realmente nos define no es lo que pensamos o lo que decimos sino lo que hacemos. Gestos tan significativos como renunciar a tocar en la Rusia comunista o en la Alemania de Hitler evidencian su compromiso con la paz; y desde el exilio, tras la Guerra Civil española, convirtió su prestigio en un altavoz en defensa de la paz. Su histórico discurso ante Naciones Unidas, acompañado de la interpretación de El Cant delOcells, condensó magistralmente su vínculo entre arte y compromiso. “Primero soy hombre y segundo un artista. Como hombre, mi primera obligación es luchar por el bienestar de la humanidad”, decía.
El Museo Pau Casals, ubicado en una preciosa villa que mandó construir frente a la playa de Sant Salvador, permite disfrutar de su talento musical pero también descubrir su faceta más íntima y comprometida a través de recursos audiovisuales, objetos personales, fotografías, partituras y documentos que relatan una vida marcada por la excelencia artística y la coherencia moral.
Museo Paus Casals. Avda de Palfuriana 67. 43880 Platja de Sant Salvador, El Vendrell. Tarragona.

Reus, un catálogo de arquitectura modernista
Ponemos rumbo hacia Reus, capital del Baix Camp, donde nos espera una de las mejores colecciones de arquitectura modernista de Catalunya. Un magnífico escaparate con cerca de 80 edificios catalogados que habla de una burguesía próspera deseosa de exhibir su estatus a través de la arquitectura. Lo hicieron con la complicidad de arquitectos como Pere Casellas i Tarrats, Joan Rubió, Pere Domènech i Roura o Lluís Domènech i Montaner, autor de una de las joyas del modernismo europeo: Casa Nàvas, en la céntrica plaza del Mercadal. Construida entre 1901 y 1908 para el comerciante textil Joaquim Nàvas, su fachada de piedra natural ya anticipa la exuberancia artística del edificio. Pero es en su interior donde asistimos a un despliegue deslumbrante de modernismo catalán: vidrieras emplomadas que tiñen de color la luz natural, mobiliario diseñado expresamente para la casa, cerámicas, pinturas, sedas y una profusa decoración llena de florituras.

A escasos metros, en la misma plaza, se encuentra el centro de interpretación Gaudí Centre. Aunque el gran arquitecto no construyó ningún edificio en su ciudad natal, su figura está muy presente. Este espacio interactivo permite conocer su trayectoria y explica cómo la naturaleza, la geometría y la observación marcaron la obra del autor de la Sagrada Familia.

Otra obra destacada de la ruta es el Institut Pere Mata, un hospital psiquiátrico diseñado por Domènech i Montaner a finales del siglo XIX. El célebre arquitecto concibió un complejo sanitario de grandes pabellones y amplias zonas ajardinadas, muy innovador para la época. El bienestar del paciente fundamenta un proyecto que no se ejecutó en su totalidad. Del ambicioso plan inicial sólo se construyeron seis pabellones de los cuales el Pabellón de los Distinguidos –destinado a pacientes de gran poder económico y el de mayor valor artístico por la riqueza de su decoración– es el único visitable ya que el complejo mantiene su uso original.
Institut Pere Mata. Ctra del Institut Pere Mata s/n. 43206 Reus, Tarragona.

Cartuja d’Escaladei, una escalera al paraíso
Cuenta la leyenda que cuando los caballeros de Alfonso el Casto buscaban la ubicación ideal donde fundar la primera cartuja en la Península Ibérica se encontraron con un pastor que les habló de los beneficios medicinales de las aguas del Montsant. También de un hecho inexplicable sobre un pino, donde él mismo reposaba cada día, en el que se le aparecía una escalera por donde subían y bajaban ángeles.
Aquella revelación determinó la ubicación de este magnífico complejo monacal fundado en 1194 a los pies de la cordillera del Montsant. Un espacio de silencio consagrado a la oración que fue además un centro prestigioso e influyente, un dinamizador del territorio durante siglos y el origen de la cultura vitivinícola del Priorato. En la visita, además de recorrer los espacios que los monjes habitaban, como la Capilla de Sant Bru, la imponente iglesia de Santa María, los claustros o las celdas de los hermanos, una experiencia inmersiva de realidad virtual nos sumerge en la historia de uno de los monasterios más importantes de nuestro país.
Cartuja de Escaladei. Camí de la Cartoixa s/n. 43379, Escaladei-La Morera del Montsant. El precio de la entrada general es de 7€ y la reducida de 5€.

Clos Figueras, tradición en la copa
En una tierra de gran tradición vitivinícola no podemos dejar de probar sus vinos. Os proponemos hacerlo en esta bodega de Gratallops, un pequeño municipio próximo a la cartuja. Anna Josephine Canaan, hija del fundador, está al cargo de este celler amparado bajo la DOC. Priorat. Además de vinos excelentes, aquí también se puede pernoctar y disfrutar de la sabrosa gastronomía de la comarca en su restaurante Les Figueres.
Clos Figueras. Carrer de la Font 38. 43737 Gratallops, Tarragona.

Guía Práctica para viajar a Tarragona
Dónde comer en Tarragona
• El Llagut. En el casco histórico, esta pequeña taberna con el corazón de un gran restaurante ofrece una deliciosa cocina marinera elaborada con productos de temporada, de proximidad, ecológicos y de pesca sostenible. Carrer de Natzaret. 43003, Tarragona.
El Pòsit. Situado en el barrio marinero del Serrallo, está especializado en pescados y mariscos pero también es muy popular por sus arroces y calderetas. Moll de Pescadors 25. 43004, El Serrallo, Tarragona.
Dónde comer en Reus
El Museo del Vermut es un excelente espacio para disfrutar no solo de la gastronomía sino también de la bebida estrella de la ciudad. Carrer de Vallroquetes 7. 43021, Reus.
Dónde dormir
En Tarragona encontraréis numerosos hoteles donde alojaros. Nosotras estuvimos en el H1O Imperial Tarraco del que podemos decir que es una buena elección por su comodidad y por su ubicación con espléndidas vistas al mar, entre el Anfiteatro y la Rambla Nova.
Visitas guiadas
• Visita guiada por la Tarragona Romana con Civitatis. Reserva por 12 € con cancelación gratuita..
• Free tour en Tarragona con Civitatis para empezar a tomarle el pulso a la ciudad. Reserva y cancelación gratuitas.
• Free tour en Reus con Civitatis para conocer lo básico de la ciudad. Reserva y cancelación gratuitas.
Más informacion sobre la provincia de Tarragona en la web oficial de Turismo de Catalunya.
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