10 buenas razones para escaparse a la antigua Tarraco
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Si cuando eliges destino para tu siguiente escapada necesitas razones que justifiquen la decisión, te vamos a dar diez muy convincentes para visitar Tarragona cuanto antes. Recorrer la única ciudad Patrimonio de la Humanidad de Cataluña nos parece un plan perfecto para hacer con amigas o en familia.

Siempre decimos que nos gustan las ciudades a la medida del ser humano, con un tamaño que permita recorrerse a pie. Tarragona lo tiene. Pero no es lo único que nos gusta de la antigua Tarraco, también sus monumentos, un pasado que García Lorca calificó como “pura Roma”, sus museos, tradiciones, gastronomía, playas y fiestas. Si tienes un fin de semana libre, y quieres saber qué visitar en Tarragona, sigue leyendo porque te daremos razones más que suficientes para una escapada.
Además, debes saber que está conectada por ferrocarril con numerosas ciudades, por lo que los traslados son rápidos, cómodos, y mucho más ecológicos.

1. Conocer su patrimonio romano
Si cuando visitas algún vestigio romano te emocionas imaginando cómo debió ese lugar en su momento de mayor auge, la capital de la Hispania Citerior te va a enamorar. ¿Sabías que allí vivió el emperador Augusto entre el 27 y el 25 a.C? Por sus importantes restos romanos, Tarragona está protegida por la Unesco desde el año 2000.
Para conocer los 14 elementos Patrimonio de la Humanidad de esta ciudad es necesario realizar una ruta por diversos lugares dentro y fuera del casco urbano. El itinerario se convierte en una inmersión romana por fases que irás disfrutando con calma. Comienza observando la maqueta situada en la Antigua Audiencia (plaza del Pallol), y continúa por el Paseo Arqueológico que discurre por las murallas (3,5 km), algunos lienzos están en perfectas condiciones y puedes caminar entre torres, jardines y esculturas. Visita el templo en la plaza de la Seu, parte de su pórtico está en el claustro de la Catedral. El Forum Provincial lo encontrarás en el casco antiguo (calles de la Part Alta). No dejes de acercarte hasta el Circo, con una gran fachada, bóvedas y gradas (tenía capacidad para 25.000 espectadores); y hasta el Anfiteatro, donde 14.000 espectadores gozaban de espectáculos donde los gladiadores se batían en duelo con las fieras.
A las afueras encontrarás el imponente Acueducto romano, con 27 metros de altura. Conocer su patrimonio romano es suficiente motivo para visitar Tarragona durante un fin de semana, pero hay muchos más.

2. Ver la colección del Museo Arqueológico de Tarragona
Aunque Tarragona es un museo al aire libre, también es recomendable visitar algunos espacios bajo techo que albergan piezas únicas. No es necesario estar todo el día dentro de los museos pero sí dar un paseo por algunos de los más importantes. En el Museo Nacional Arqueológico de Tarragona (mnat.cat/es) (Plaza del Rei) recorrerás los 8 siglos de historia de Tarraco. No te pierdas: la muñeca de marfil (s.III-IV d C), hallada en un sarcófago de una niña de la necrópolis paleocristiana de Tarragona. Tampoco el mosaico de Medusa, ejecutado sobre cerámica siguiendo la técnica opus vermiculatum (con teselas de piedra, mármol y cerámica de diversos colores). El museo está en obras pero sus piezas más emblemáticas se exhiben en el Tinglado 4 del Puerto de Tarragona.
Otros museos que también te pueden interesar son: el Museo de Arte Moderno de la Diputación de Tarragona, donde se expone el Tapiz de Tarragona (2,80 m x 4,20 m) que hizo Joan Miró en colaboración con Josep Royo; el Museo del Puerto, con un módulo interactivo; las casas museo para conocer el interior de palacetes señoriales (Canals y Castellarnau); y el Museo Diocesano, al que se entra desde la Catedral.

3. La Catedral de Tarragona
Consagrada en 1331, la Catedral es uno de los monumentos icónicos de la Tarragona medieval. Aunque su construcción se inició con un proyecto románico se terminó siguiendo el estilo gótico, como podrás comprobar cuando observes su fachada. Una curiosidad es que su rosetón mide 11 metros de di´ámetro. Entra en la seo para pasear por su claustro románico, uno de los más destacados de Cataluña, y para subir al campanario desde donde admirar una panorámica de 360 grados de la ciudad. También del Medievo, son las iglesias de Santa María del Miracle, Sant Pau y Santa Tecla la Vella, la torre del Pretorio y la calle Mercería, con sus bonitos porches.

4. Comer y beber de lujo en Tarragona
La gastronomía siempre ocupa un espacio destacado en Etheria Magazine, y si vas a visitar Tarragona tienes que ser consciente de todo lo que te espera allí. Si eres amante de los sabores del mar, te volverán loca su gamba roja y el pescado azul (reconocido con la D.O. Pescado Azul de Tarragona) que podrás comer preparado de distintas maneras en el barrio de Serrallo.
También son espectaculares los arroces, los fideos rossejats (dorados) y el calçot, un tipo de cebolla blanca que, además de ser sabroso, ofrece la excusa perfecta para celebrar calçotadas. Y para acompañar las parrilladas de carne, pescados a la plancha y calçots, está la salsa romesco, una delicia elaborada con tomates asados, aceite de oliva y almendras (entre otros ingredientes) que es una auténtica maravilla. Para maridar la comida, nada mejor que los vinos de la D.O. Tarragona, con mistelas y rancios, que alegran aún más el paladar.
Los eventos gastronómicos, como las Jornadas Gastronómicas del Romesco, son ideales para conocer la cocina tarraconense.

5. Descubrir los recovecos del casco antiguo
Pasear por el centro histórico, o Part Alta, cuando se comienzan a encender las luces de las farolas es realizar un salto al pasado donde las placitas llenas de terrazas y de vida contrastan con las callejuelas silenciosas y envueltas en misterio. Entre los puntos más importantes del casco antiguo están la Catedral, la calle Mayor, la plaza de la Font (donde se sitúa el Ayuntamiento), y la plaza del Fòrum (donde tomar el vermú los domingos).
Nuestra recomendación es que te alojes en el centro para poder salir a pasear cuando te apetezca y el regreso sea sólo cuestión de minutos.

6. Asomarte al Balcón del Mediterráneo
Si vienes de la Part Alta puedes seguir caminando hasta la ciudad moderna. Recorre la Rambla Nova hasta llegar al Balcón del Mediterráneo, otro de los lugares que se deben visitar en Tarragona. Desde ese privilegiado mirador situado a 40 metros sobre el nivel del mar se obtiene una panorámica bellísima compuesta del azul del Mediterráneo, la playa del Miracle, el anfiteatro romano y el puerto de Tarragona. Si alguien te dice que va a “tocar ferro” se refiere a que va a dar un paseo hasta este gran balcón, a cuya barandilla de hierro se le atribuye la capacidad de dar suerte a quien la toque. Por probar…
En esta zona también te puedes pasar por la plaza Imperial Tarraco, por el Arena Plaza (la antigua plaza de toros) donde se realizan eventos, el Mercado Central, el Campo de Marte y el Parque Rafael Puig y Valls.

7. Darte un baño en playas y calas solitarias
¿Conoces las playas de Tarragona capital? Tiene 15 kilómetros de litoral y cuenta con playas y calas de todo tipo. En el mismo frente urbano encontrarás dos ensenadas de unos 500 metros de arena fina, una frente al Anfiteatro romano, la playa de Miracle, y otra también poco concurrida, la playa de L’Arrabassada. Puedes seguir conociendo las playas de Tarragona en dirección norte, allí te esperan La Savinosa, con algo más de 300 metros, y la playa dels Capellans, pequeñita y rodeada de pinos, muy agradable. El mayor arenal de la ciudad es la Playa Larga, que con sus tres kilómetros de extensión es un buen lugar para dar estirar las piernas.
En caso de prefieras algo más íntimo puedes optar por calas tan bonitas como la cala Jovera, la playa de Becs y la playa de l’Arboçar.

8. El Serrallo, el barrio marinero de Tarragona
La relación de Tarragona con el mar se encuentra documentada desde los siglos XIII y XIV, cuando las familias dedicadas a la pesca ocupaban pequeñas barracas de madera frente a las playas. El actual barrio marinero del Serrallo, en el extremo meridional del puerto, se ha convertido en uno de los puntos gastronómicos imprescindibles de Tarragona. Es una barriada donde disfrutar de un animado ambiente, de la arquitectura popular, con las casas de colores de los pescadores, las palmeras, las barcas meciéndose en el mar y numerosas terrazas de restaurantes. Además, El Serrallo está comunicado con el antiguo Posit y con el Moll de Costa, con su agradable paseo, la lonja, el museo del Puerto, sus tinglados y refugios.

9. Vivir la fiesta de la historia
Visitar Tarragona en determinadas fechas permite obtener una experiencia aún más completa tanto si eres amante de la historia como si te gustan las fiestas. Dos momentos idóneos son Tarraco Viva, el festival romano de Tarragona, que tiene lugar durante la segunda quincena de mayo, y Tarragona 1800, en noviembre, dedicado al periodo napoleónico. En ambos se realizan recreaciones históricas y existen multitud de actividades. No olvidamos mencionar las Fiestas de Santa Tecla, documentadas desde el siglo XIV y donde destaca la ‘Baixada de l’Áliga’ (Bajada del Águila), un popular desfile por la Part Alta al ritmo del pasodoble “Amparito Roca”, y la entrada de la reliquia en la Catedral.

10. Una ruta por el Anillo Verde
Tras unos días en Tarragona entregándote a la cultura y al arte del buen comer, quizás te apetezca hacer un poco de deporte mientras disfrutas de la naturaleza. El entorno de Tarragona cuenta con 75 kilómetros de rutas senderistas conocidos como Caminos de Tarragona, integrado por sendas, caminos de herradura etc. que unían pueblos y fincas. El itinerario más completo es el Anillo Verde (34 km) que une los dos ríos de Tarragona. Se puede hacer en pie o en bicicleta, comienza en el parque del río Francolí y termina en la desembocadura del río Gaià.
Más información en Turismo de Tarragona (tarragonaturisme.cat/es).
Guía de Tarragona |Preguntas frecuentes
¿Qué ver en Tarragona en un fin de semana?
En un fin de semana puedes recorrer los monumentos romanos declarados Patrimonio de la Humanidad (anfiteatro, circo, foro y acueducto), pasear por el Paseo Arqueológico y la Part Alta, visitar la Catedral, asomarte al Balcón del Mediterráneo y terminar con una cena de gamba roja en el barrio marinero de El Serrallo. La ciudad se recorre cómodamente a pie.
¿Por qué Tarragona es Patrimonio de la Humanidad?
La Unesco declaró Tarragona Patrimonio de la Humanidad en el año 2000 por sus excepcionales restos romanos. La antigua Tarraco fue capital de la Hispania Citerior y albergó al emperador Augusto entre el 27 y el 25 a.C. Sus 14 elementos protegidos incluyen el anfiteatro, el circo romano, el acueducto (conocido como Pont del Diable) y el foro provincial, entre otros. Es la única ciudad con este reconocimiento en Cataluña.
¿Cuáles son las mejores playas de Tarragona capital?
Tarragona cuenta con 15 kilómetros de litoral. En el frente urbano destacan la playa del Miracle (frente al anfiteatro romano) y la playa de L’Arrabassada. Hacia el norte se encuentran La Savinosa y la playa dels Capellans, rodeada de pinos. Para los que prefieren calas más tranquilas, la cala Jovera, la playa de Becs y la playa de l’Arboçar son opciones más íntimas. La Playa Larga, con 3 kilómetros, es el arenal más extenso de la ciudad.
¿Qué gastronomía típica probar en Tarragona?
La gastronomía tarraconense gira en torno al mar y el campo. No hay que perderse la gamba roja del Serrallo, el pescado azul con D.O. Tarragona, los fideos rossejats (dorados) y los arroces. El calçot es otro imprescindible, especialmente en las calçotadas con salsa romesco (elaborada con tomates asados, almendras y aceite de oliva). Para beber, los vinos de la D.O. Tarragona, con mistelas y rancios, son el maridaje perfecto.
¿Cuándo es la mejor época para visitar Tarragona?
Tarragona se puede visitar durante todo el año, pero hay fechas especialmente recomendables. En mayo, el festival Tarraco Viva (11 al 24 mayo de 2026) ofrece recreaciones históricas de época romana durante la segunda quincena. En septiembre se celebran las Fiestas de Santa Tecla, documentadas desde el siglo XIV, con la famosa Baixada de l’Àliga. En noviembre, el evento Tarragona 1800 recrea el periodo napoleónico. El verano es ideal para disfrutar tanto de la cultura como de la playa.
¿Cómo llegar a Tarragona desde Barcelona o Madrid?
Tarragona está muy bien comunicada por ferrocarril, lo que hace los desplazamientos rápidos, cómodos y sostenibles. Desde Barcelona, el trayecto en tren dura aproximadamente 1 hora. Desde Madrid es accesible en AVE hasta Camp de Tarragona. En coche, la ciudad se encuentra a unos 100 km al suroeste de Barcelona por la AP-7. Su tamaño reducido permite moverse a pie una vez allí.
¿Qué museos merece la pena visitar en Tarragona?
El Museo Nacional Arqueológico de Tarragona (MNAT) es el más importante, con 8 siglos de historia de Tarraco y piezas únicas como la muñeca de marfil del siglo III-IV d.C. y el mosaico de Medusa. Actualmente sus fondos se exhiben en el Tinglado 4 del puerto. Otros museos de interés son el Museo de Arte Moderno (con el Tapiz de Joan Miró y Josep Royo), las casas museo de Canals y Castellarnau, el Museo del Puerto y el Museo Diocesano, accesible desde la Catedral.
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