Viajar sola a Valencia o cómo disfrutar sin prisas del arte, la gastronomía y un clima de diez
- Viajar con amigas
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Viajar sola a Valencia es un auténtico placer. A la experiencia de conocer la Ciutat Vella, que agrupa el casco antiguo y que está repleta de hitos arquitectónicos y artísticos, se suma la comodidad y la facilidad de recorrerla por tu cuenta. En este artículo te contamos por qué Valencia es perfecta para disfrutarla a tu aire y por qué es un destino estupendo para un primer viaje contigo misma.

Valencia es una ciudad que puedes visitar cuando y con quien quieras en cualquier ocasión, ya que es una fuente inagotable de planes culturales y gastronómicos en cualquier época del año gracias a ese Mediterráneo que todo lo suaviza e ilumina. Pero ten muy en cuenta esta ciudad si estás buscando un destino para hacer una escapada tú sola, sobre todo si quieres iniciarte en este tipo de viajes, ya que está muy bien comunicada por avión, tren o carretera, casi todo puedes verlo caminando y tiene un excelente transporte público. Será muy fácil organizar dos o tres días entre museos, edificios históricos, restaurantes y paseos junto al mar en un ambiente urbano seguro y amable.
Así que sigue leyendo porque te vamos a proponer algunos de esos planes que llenan de contenido un viaje y que son perfectos para un viaje tú sola a Valencia, pero que también puedes adaptar a una escapada en pareja, en familia o con amigas.

Edificios históricos
Las ciudades que agrupan en su casco histórico sus principales atractivos artísticos y arquitectónicos cuentan con la ventaja de que pasear para enlazarlos por calles estrechas y plazas se convierte en un atractivo más del viaje. Eso pasa en Valencia, donde casi todo está cerca y, entre medias, siempre hay una plaza donde sentarse a tomar algo al sol en una terraza. Y, para contemplar el conjunto, nada mejor que subir a las Torres de Serranos, una de las puertas históricas de la ciudad que ofrece unas vistas increíbles de esa Ciutat Vella y de los Jardines del Turia.
Catedral de Valencia
Pasarás por la Catedral de Valencia varias veces en tu estancia en la ciudad, ya que se encuentra en el corazón del casco histórico, frente a la siempre animada Plaza de la Reina. Como otras muchas catedrales, tanto su arquitectura como su decoración interior es una mezcla de estilos que combina el gótico valenciano, el románico, el barroco y el neoclásico.

En el interior cuenta con algunos espacios destacados como la Capilla del Santo Cáliz, que llena de leyenda la historia de la catedral al estar dedicada a guardar el Santo Grial, reconocido así por la iglesia católica. Pero lo más interesante de este rincón de la catedral es su arquitectura, una auténtica joya del gótico valenciano del siglo XIV.
En el exterior, no hay que perderse la Puerta de los Apóstoles donde los jueves a las doce del mediodía se sigue celebrando el tradicional Tribunal de las Aguas, una singular costumbre de la huerta valenciana que puede verse en directo. También merece la pena subir los 207 escalones del Miguelete, el campanario, para contemplar desde lo alto el perfil de la ciudad.
Abre cada día pero conviene consultar los horarios en su página web. La entrada general cuesta 10 euros y la subida al Miguelete 3 euros, consulta las condiciones de la tarifa reducida.
Iglesia de San Nicolás
Nada hace presagiar, cuando se accede por un lateral a la iglesia de San Nicolás de Bari y San Pedro Mártir, la explosión barroca que nos espera en su interior, aunque enseguida entendemos por qué es conocida como la Capilla Sixtina valenciana. En el siglo XVII Antonio Palomino y su discípulo Dionís Vidal cubrieron la bóveda gótica de la iglesia con más de dos mil metros cuadrados de pinturas al fresco con la historia de los dos santos acompañada de estatuas y otros adornos. La restauración de 2016 le devolvió todo su esplendor y actualmente merece la pena disfrutar del espectáculo de luz y sonido que tiene lugar cada hora y que nos ayuda a dirigir la mirada hacia las diferentes figuras y escenas que son casi imposibles de identificar por la densidad pictórica de la composición.

Está abierta de martes a domingo, ya que los lunes es el día dedicado a la peregrinación de los fieles. La entrada general cuesta 15 euros e incluye una completa audioguía y la experiencia inmersiva de luz y sonido que se celebra cada hora y dura veinte minutos.
La Lonja de la Seda
Este edificio del gótico civil es uno de los regalos arquitectónicos que te da la ciudad de Valencia en una visita. Símbolo del esplendor mercantil que tuvo esta ciudad durante los siglos XV y XVI y declarada Patrimonio de la Humanidad por la Unesco, tiene un interior imponente, sobre todo en su maravillosa Sala de Contratación con su juego de columnas helicoidales que se enroscan hasta llegar a las bóvedas estrelladas. También hay que detenerse en el Patio de los Naranjos, la capilla y el torreón y recorrer su perímetro exterior para descubrir sus gárgolas y esculturas.

Abre todos los días y el precio de la entrada es de 2 euros (gratis si tienes la Valencia Tourist Card).
Iglesia de los Santos Juanes
Esta iglesia, que recibe su nombre por estar dedicada a San Juan Bautista y San Juan Evangelista, es otra de las muestras de ese barroco apabullante que cubre algunas iglesias de la ciudad. La historia del templo está marcada por sus reconstrucciones: primero la barroca de los siglos XVII y XVIII, que tuvo lugar tras un devastador incendio y que le dio su imagen actual y su espectacular fachada-retablo con la bóveda pintada por Antonio Palomino. Después, la que llegó tras el incendio de 1936. Actualmente, la bóveda de la fachada aparece con una recreación virtual que permite reconstruir con una imagen sobre la superficie arquitectónica sin alterar el patrimonio los distintos momentos que ha vivido este espacio.

El precio de la entrada con audioguía es de 15 euros. Consulta en su web los horarios de la visita cultural y de la visita inmersiva.
Mercado Central
En la Plaza del Mercado, donde se asoman también la Lonja de la Seda y la iglesia de los Santos Juanes, se ubica el Mercado Central, que abrió sus puertas en 1928 y que es el punto de encuentro de valencianos y viajeros. La estructura modernista del mercado es un espectáculo, con sus puertas decoradas y una cubierta de hierro y vidrio que deja entrar la luz, adornada en su parte central con una cúpula decorada con motivos de la huerta y el mar.

En el interior, más de trescientos puestos en los que se mezclan los de toda la vida de pescado, fruta o carne con otros más turísticos con especialidades locales y con productos preparados para comer o picar algo. Aquí, no puedes dejar de hacer una parada en la barra del Central Bar by Ricard Camarena, el aclamado chef valenciano que propone en este espacio una carta de tapas, platos y bocadillos de lo más apetecible.
Mercado de Colón
Un paseo hasta el Mercado de Colón lleva por la Valencia más urbana y cosmopolita de la plaza del Ayuntamiento, la Estación del Norte y la comercial calle de Colón. Este delicado mercado que se transformó con una gran remodelación a principios del siglo XXI en un mercado gastronómico y de ocio es el lugar perfecto para tomar algo, desde el aperitivo hasta una copa por la noche, entre puestos de delicatessen y barras gastronómicas. Fue inaugurado en 1916, cuando la expansión de la ciudad por el Ensanche valenciano tuvo la necesidad de un nuevo espacio de abastos que complementara al Mercado Central, y es una joya del modernismo valenciano, con su estructura de hierro, sus mosaicos y sus cerámicas policromadas.

Museos
Visitar un museo es una de esas experiencias que ganan puntos si viajas sola a Valencia y puedes recorrerlo a tu ritmo, dándote el tiempo que te apetezca delante de cada obra. Valencia cuenta con una gran oferta museística que incluye el IVAM (Institut Valencià d’Art Modern), el Museo Nacional de Cerámica y Artes Suntuarias González Martí, el Museo Fallero y hasta un Museo del Arroz. Pero nos hemos quedado con dos que no pueden faltar en tu viaje a Valencia: el sorprendente Centro de Arte de Hortensia Herrero y el Museo de Bellas Artes.
Centro de Arte Hortensia Herrero
El Centro de Arte Hortensia Herrero, que se inauguró en 2023, es una de esas sorpresas deliciosas e inesperadas que guarda Valencia. Al recorrerlo, es habitual que te venga el pensamiento de ¿por qué no es más conocido este centro de arte?
La colección de arte contemporáneo de esta mecenas es sobresaliente, con obras de autores consagrados como Jaume Plensa, Roy Lichtenstein o Eduardo Chillida; apuestas por obras recientes de autores como Ana Verónica Janssens, Manolo Valdés o Peter Halley; y de obras site-specific creadas para algún espacio del museo, como la icónica Tunnel for unfolding time de Olafur Eliasson o el Tránsito mineral de Cristina Iglesias.

El otro gran atractivo de este centro de arte es el espacio que ocupa, el antiguo Palacio Valeriola, que está formado por dos edificios que acogen 17 salas por las que se articula de forma ordenada la visita del museo. Su restauración llevó cinco años y en las obras se halló un fragmento del circo romano de Valentia que puede verse también en el recorrido.
La entrada general cuesta 12 euros (ver la web condiciones de entradas reducidas o gratuitas) y abre de martes a sábado de 10 a 20 h y domingos de 10 a 15 h.
Museo de Bellas Artes
El Museo de Bellas Artes se asoma a los Jardines del Turia, esta es la otra gran parada artística si viajas sola a Valencia. Está ubicado en el histórico Colegio de San Pío V, que lo dota de amplias salas, patios y claustros perfectos para enmarcar su recorrido por la pintura mediterránea desde el siglo XIV hasta el XX. Destacan sus obras del gótico valenciano, además de la colección que conserva de Joaquín Sorolla que dialoga con obras de pintores como Velázquez, Goya, Murillo o Ribera. No te pierdas sus delicadas tablas medievales ni sus retratos renacentistas.

La entrada es gratuita y abre de martes a domingo de 10 a 20 h.
Vida al aire libre
Entre las visitas culturales, un viaje a Valencia permite tomar oxígeno en los Jardines del Turia, un lugar que permite relajarse por sus senderos y disfrutar del clima local mientras se camina en dirección a la Ciudad de las Artes y las Ciencias. Pero también es una ciudad asomada al mar, con excelentes playas que parecen guardar el sol y una buena temperatura gran parte del año.
Jardines del Turia
Para dedicar un rato a pasear entre árboles, en Valencia no hay nada mejor que los Jardines del Turia, el gran pulmón verde de Valencia. Ocupan el antiguo cauce del río Turia, que fue desviado del centro de la ciudad por cuestiones de seguridad tras una gran riada que tuvo lugar en 1957 y que en los años ochenta fue transfornado en los jardines que conocemos hoy en día. En sus nueve kilómetros se pasa por iconos arquitectónicos como los puentes de Serranos o de la Trinidad, zonas de juegos, campos de fútbol y espacios donde descansar entre palmeras, naranjos y pinos. Puedes recorrer a pie cualquier tramo o hacer una ruta más larga en bicicleta. El sistema público de alquiler de bicicletas se llama Valenbisi y cuenta con varias estaciones en toda la ciudad.

La Ciudad de las Artes y las Ciencias
En el tramo final de los Jardines del Turia se encuentra la Ciudad de las Artes y las Ciencias de Valencia, el popular complejo de arquitectura futurista que cambió para siempre el perfil de la ciudad con la llegada del tercer milenio. Diseñada por Santiago Calatrava y Félix Candela, ofrece un paseo en el que no podrás dejar de hacer fotos entre pasarelas y jardines acompañada por los reflejos del agua de sus fuentes y estanques.

En sus distintos espacios combina divulgación científica, cultura y ocio. Destacan el Museo de las Ciencias Príncipe Felipe, que despliega tres plantas interactivas donde la física, la biología y la tecnología son las protagonistas; y el Oceanogràfic, el mayor acuario de Europa, donde túneles submarinos y hábitats árticos, tropicales o mediterráneos permiten un viaje marino sin salir de la ciudad.
Puerto y playa de la Malvarrosa
Valencia se abre al mar en su puerto y en los extensos arenales de las playas de la Malvarrosa y Las Arenas-Cabanyal. Son perfectas para dar un paseo junto al mar, tanto al lado de la orilla como en el amplio paseo marítimo que comienza en la Marina, un espacio perfecto para tomar algo en sus bares y restaurantes. También te puedes acercar a conocer el barrio El Cabanyal-Canyamela, que en el siglo XIX era un pueblo independiente. Aquí, en sus laberínticas calles aparecen barracas, casitas de pescadores, edificios con azulejos de colores y estructuras modernistas en un espacio que se ha revitalizado en los últimos años con galerías de arte, bares de tapas y teatros.

Guía práctica de Valencia
¿Cómo moverse por Valencia?
Valencia es una ciudad para pasear su casco histórico, la Ciutat Vella, ya que los principales monumentos se encuentran en esta zona y los recorridos a pie enlazan plazas encantadoras y llenas de vida. Para visitar los lugares que quedan algo más alejados como la Ciudad de las Artes y las Ciencias, el puerto o las playas puedes recurrir a su transporte público (metro, tranvía y autobuses).
Una estupenda opción es moverse en bicicleta, ya que es una ciudad bastante plana y cuenta con una muy buena red de carriles bici con más de 150 kilómetros.
¿Qué es la Valencia Tourist Card?
La Valencia Tourist Card es la tarjeta turística de la ciudad que incluye el transporte público urbano y entradas o descuentos en entradas a los monumentos y museos principales. Se puede adquirir para 24, 48 o 72 horas y hay varias versiones con o sin transporte y con diferentes entradas incluidas.
¿Cómo puedo organizar las visitas?
Tres de las visitas imprescindibles ofrecen una visita combinada con una única tarifa: el Centro de Arte Hortensia Herrero, la iglesia de San Nicolás y la iglesia de los Santos Juanes. Cuesta 30 euros y permite el acceso a los tres espacios durante 5 días desde la fecha elegida.
También puedes realizar visitas en grupo con Civitatis, una buena propuesta si viajas sola a Valencia:
Tour de Valencia al completo con entradas.
¿Dónde comer en Valencia?
El ingrediente joya de la gastronomía valenciana es el arroz, que puedes probar en diferentes formas y con distintos acompañamientos. Pero no pierdas la oportunidad de probar una auténtica paella valenciana (con pollo, conejo, pato, garrafones, alcachofas, judías verdes y caracoles), de las que se comen directamente de la paella con una cuchara de madera. El sitio de referencia es Casa Carmela en la playa del Cabanyal.

¿Qué excursiones puedo realizar en Valencia?
Cuando viajas sola, sobre todo si no llevas tu coche, una buena opción es sumarse a alguna excursión organizada. En Valencia puedes encontrar algunas muy interesantes con Civitatis:
Excursión a Altea, Guadalest y las Fuentes del Algar.
Más información:
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