La capital argentina se consolida como meca gastronómica mundial con una escena que va mucho más allá del asado tradicional. Nos lo cuenta en primera persona Elisabeth G. Iborra, periodista colaboradora de Etheria Magazine, que ha pasado este 2025 estudiando la carrera de «Sommelier de Carnes» en la Universidad de Buenos Aires. Nos cuenta cuáles son los restaurantes imprescindibles para disfrutar de la gastronomía en la capital argentina.
La ecléctica mesa de © Narda Comedor. Después de un año estudiando en Buenos Aires y acudiendo a los principales restaurantes de la ciudad, Elisabeth G. Iborra puede afirmar que la capital argentina vive su mejor momento gastronómico a nivel cualitativo y creativo, como reconocen la Guía Michelin y listas como The Best Chef Awards , Latin America’s 50 Best o World’s 101 Best Steak Restaurants . En este artículo nos hace una exhaustiva y detallada selección de los templos de la alta cocina y las parrillas que están redefiniendo lo que significa comer carne en Argentina . Para que cuando visites Buenos Aires en tu viaje no tengas ninguna duda sobre qué restaurantes seleccionar cada día.
Propuestas gastronómicas de altura en Buenos Aires No todo es carne en Buenos Aires Aunque siempre se asocie este país con carne, el producto marino está encontrando por fin las manos que merece en chefs que previamente hicieron sus pinitos en Europa. Gabriel Oggero lleva dos décadas reivindicándolo en Crizia , donde su estrella Michelin y estrella verde por sostenibilidad certifican una obsesión: las ostras patagónicas son su seña de identidad, pero ese plato que, literalmente, te permite «comerte el mar» (una construcción de crudos, espumas y caldos que evoca las olas) es tan inolvidable como su bodega.
Puro producto del mar en Crizia. © Crizia En el Barrio Chino, Maximiliano Rossi dirige Ultramarinos , un bodegón moderno con cocina abierta donde aplica técnicas españolas al producto argentino: los tiraditos, la panopea con jugo de berries o el chicharrón de crustáceo elaborado con lo que otros desechan demuestran creatividad al servicio del mar. También con reconocimiento Michelin, regenta el local Rossi Picarón en Chacarita, más económico e informal.
Completando el panorama marinero, Francisco Rosat trae sus influencias en cocinas españolas a Mare by Fran en Puerto Madero, donde replica con técnica depurada y respeto absoluto por la frescura los pescados y arroces que triunfan en Lo de Fran en Mar del Plata.
El más joven de todos, Tomás Treschanski, tenía apenas 25 años cuando abrió Trescha , una magnífica barra para 11 comensales y, seis meses después, conquistó su primera estrella Michelin. Su sofisticado menú degustación incorpora influencias asiáticas, nórdicas y fermentaciones extraordinarias en un menú de pasos que puedes maridar con vinos o con perfectos cócteles sin alcohol.
Cocina asiática Asia dialoga con Argentina de formas cada vez más inusitadas en Buenos Aires. El admirado Mariano Ramón fusiona India con Latinoamérica en Gran Dabbang , un espacio informal, vibrante y colorido con aroma a especias indias, potenciando productos argentinos, vegetales y legumbres, así como carnes como ciervo y pato.
Mariano Ramón está al frente de © Gran Dabbang. No menos reconocida es la chef Narda Lepes, quien dirige Narda Comedor en Belgrano, un espacio acogedor con cocina a la vista donde influencias coreanas y del sudeste asiático conviven en una carta para compartir con noches temáticas de parrilla o colaboraciones con chefs amigos. Narda se unió a Inés de los Santos y al chef Pablo Chinen para crear Kōnā Corner , un premiadísimo proyecto de dos plantas (restaurante con parrilla abajo, bar de coctelería arriba) bajo una interpretación personal que respeta técnicas niponas, pero juega con ingredientes argentinos.
Para coreana 100%, la cocina de Han , donde Pablo Park dirige una barra omakase con menú degustación por «capítulos»: fermentados caseros trabajados durante meses, técnicas ancestrales adaptadas con productos locales y un maridaje enológico sensacional en un espacio sobrio de modernidad absoluta.
Platos de © HAN. La cocina Nikkei encuentra su espacio en Osaka , con locales en Puerto Madero y Colegiales que combinan la precisión japonesa en el corte con la explosión de sabores peruanos en salsas y aderezos.
Más ceremonioso es Antro , en Villa Crespo, que propone un omakase en formato de cueva subterránea con ambiente minimalista y oscuro, donde cada bocado se diseña para ese momento específico. Mientras que RŪ Omakase lleva la intimidad japonesa a su máxima expresión en un domo con pocos asientos, iluminación puntual y madera clara que crean foco absoluto en la experiencia inimitable creada por la chef Romina Roux.
Cerrando el panorama asiático, Tony Woo , de José Delgado y Thomas Nguyen, recrea la cantina china moderna con luces rojas, neones y un pato Pekín escandalosamente auténtico en un ambiente descontracturado donde lo importante es disfrutar sin protocolos.
Cocina mediterránea El Mediterráneo encuentra expresiones diversas en la capital argentina. El más auténtico es Costa 7070, en plena Costanera Norte, donde Pedro Bargero sigue sorprendiendo con sus artes culinarias, ya haga croquetas de jamón, arroz negro con mariscos o tapas con coctelería de autor de Inés de los Santos, tanto los domingos para comer al sol como las noches de fiesta con vistas al Río de la Plata.
Propuestas originales en © Ness7070. La cocina italiana se expresa con elegancia en Sottovoce , donde muebles en cuero y barandillas de madera enmarcan una propuesta clásica (pastas, risottos , carnes y helados) ejecutada con precisión y recomendación Michelin que valida su consistencia. Lo mismo ocurre con Raggio , una trattoria moderna y acogedora con azulejos, maderas oscuras y jardín interior donde las pastas caseras, salsas como la carbonara, el pesto y la puttanesca, los embutidos y postres caseros te transportan a Italia con honestidad absoluta de la mano del gran Sebastián Raggiante, que también es el chef ejecutivo de la casona de pastas frescas con impronta argentina Casa Veltri .
Tres restaurantes de cocina de autor Gonzalo Aramburu abrió Bis de Aramburu en el Pasaje del Correo de Recoleta con un minimalismo luminoso de maderas claras y cocina abierta donde enmarcan platos como las mollejas o el arroz meloso con pato y azafrán que demuestran dominio de la técnica francesa (fondos y salsas elaboradas).
En el barrio de la Paternal, Jazmín Marturet dirige Santa Inés , una ex panadería cuyo horno a leña original sigue siendo protagonista: su Bib Gourmand 2025 reconoce su maestría con influencias asiáticas y criollas, carta que cambia según los productos de estación, con énfasis en frutas incorporadas de formas inesperadas.
Alta gastronomía y bar de vinos más allá de Palermo en © Ness. Entre los Latin America’s 50 Best Restaurants , se ha instaurado Ness , de Leo Lanussol y Esteban Cigliutti, sito en una ex sodería del barrio de Núñez: espacio industrial vintage con hierro, ladrillo y madera donde todo se cocina cien por cien a leña sin gas (parrilla, plancha, horno de barro), y su bar de vinos con DJs los fines de semana convierte cada cena en evento social.
Para disfrutar en las distancias cortas En Colegiales, la chef polaca Mika Salomón dirige Marta , un espacio familiar donde comparte todas sus facetas artísticas, tanto en el interiorismo como en sus sabores delicados, técnicas de conservación y relación con el frío y los fermentados que caracterizan a la gran desconocida cocina de Europa del Este. Igual de intimista es Treintasillas , el restaurante donde Ezequiel Gallardo acoge eventos privados en su reservado y terraza, aparte del menú por pasos que nunca decepciona.
Por su parte, A Fuego Fuerte , el proyecto de Julio Lunghi en Palermo Hollywood, te recibe en una casona privada donde tocas el timbre para empezar con un menú degustación que intercala vegetales y proteínas, respetando profundamente el ingrediente y buscando «acariciar el alma» del comensal.
Y si quieres contratar un asado como en casa, nada como Fuegos de Sommelier, del sumiller de carne Hernán Arévalo, que te da una clase magistral de cata sensorial de cortes y razas para evaluar terneza, sabor y jugosidad disfrutando con buenos vinos.
Parrillas: tradición reinventada sin perder el alma Palermo En Palermo los chefs Pedro Peña y Germán Sitz han creado un imperio gastronómico en la calle Thames que le da otro cariz a la parrilla argentina: Niño Gordo propone parrilla asiática con toques muy locos bajo lámparas rojas chinas y murales vibrantes para servir las carnes de la ganadería de la familia Sitz. Las cuales también encontrarás en La Carnicería , con un perfil más tradicional, pero igualmente impecable, mientras José El Carnicero (justo enfrente) luce su asador a la estaca y una cámara de maduración, demostrando que cada proyecto tiene personalidad propia y creatividad sin límites.
Fogón Asado, el ‘fine dining’ del asado argentino. © Fogón Asado Fogón Asado , declarado Sitio de Interés Cultural de Buenos Aires por su preciosa sede con estilo colonial, trasciende la etiqueta de «experiencia para turistas» gracias al criterio del chef Sebastián Cardamoni, quien ha construido una propuesta donde la técnica refina el ritual argentino. En cualquiera de sus dos locales se crea una comunidad alrededor del fuego, mientras cada comensal elige su propio facón artesanal y comprueba que el asado puede alcanzar niveles de fine dining .
No se queda atrás Dante Liporace (ex El Bulli con Ferran Adrià), quien creó Mercado de Liniers en Palermo Hollywood como homenaje al histórico mercado de 1884: alta cocina porteña evolutiva de bodegón y parrilla con menús degustación como la famosa Secuencia de la vaca, aparte de creaciones como pizza en copa, tartar con papas y mejillones, capuccino de osobuco o ranas a la provenzal.
En la misma zona, Francisco Giambirtone y Santiago Lambardi siguen con la filosofía de Hierro Casa de Fuegos en Hierro Bodegón , donde reinterpretan la cocina popular argentina con milanesas, vitello tonnato , tapas, pastas caseras y charcutería propia, bajo el emblema del dogo argentino como símbolo de lealtad al cliente.
Juan Gafuri con las carnes maduradas del © Restaurante Elena. Recoleta El máximo reconocimiento nacional e internacional se lo lleva Elena , restaurante top del Four Seasons, donde su chef ejecutivo Juan Gafuri ha creado la mayor cámara de maduración de la ciudad con tres toneladas de carne madurada de distintas razas. Además del típico Angus, trabajan otras como la Shorthorn y el Wagyu, donde la diferencia entre el ojo de bife y el solomillo del T-bone se vuelve lección magistral sobre infiltración de grasa, el tiempo de maduración y su impacto en el sabor.
Los hermanos Waisman son los propietarios de Fervor , una casa antigua con lámpara de araña de cubiertos, piso en damero y, entre las especialidades, un asado de campo al punto blue perfecto con costra sabrosa e interior jugoso, achuras impecables y parrillada de mar que demuestra que las brasas también hablan lenguaje marino. Del mismo grupo es Happening , nacido en los carritos de costanera de los años 60 y defensor, con éxito, de esa propuesta tradicional en constante evolución, décadas de historia que garantizan consistencia y vistas al Río de la Plata. Su decoración en El Burladero remite a las tabernas castizas de Madrid, pero con reinterpretaciones argentinas de las recetas españolas.
Restaurante Fervor. © Rodrigo Ruiz República del Fuego , en esa casa antigua con suelos vintage y espejos on fire de Recoleta, conquistó el Bib Gourmand con una propuesta que honra la carne argentina incorporando el toque venezolano del Gabriel Pérez García en sus guarniciones y en esa técnica de «fuego tapado», con resultados de una relación calidad-precio imbatible.
Puerto Madero En el Hotel Faena, El Mercado de Faena , con Emiliano Yulita al frente, madura las carnes de la marca Muge, que aquí alcanzan su máximo esplendor por lo bien que hacen sus parrilleros ese asado a cielo abierto en horno de barro y gracias al maridaje con vinos que no te sirven habitualmente en cualquier lado. Esa ceja o pestaña de ojo de bife entera te permite entender por qué se ha puesto tan de moda este corte.
Cabaña Las Lilas no lleva por casualidad tres décadas trayendo de la cabaña familiar al plato del comensal esas carnes de pasto terminadas a grano en sus múltiples estancias ganaderas: las parrillas individuales, la vaquita que aclara el punto pedido, el servicio, la sensacional bodega, el carro de quesos de diez, todo con unas vistas a Puerto Madero desde su terraza climatizada.
La Galería de © Cabaña Las Lilas. Al lado, con idéntica panorámica, se sitúa Cauce , un lindo establecimiento que, aparte de la charcutería y las carnes, en su parrilla apuesta por el pescado con la llegada de su nuevo chef Emiliano Belardinelli. Y el lujo de contar con Celestino Rodríguez como sumiller completa una bodega que recoge toda la esencia argentina.
Villa Crespo En Villa Crespo, sorprende Somos Asado , que te recibe con su cámara de maduración y un horno de barro donde cualquier corte sabe diferente al resto gracias al atrevimiento de Gustavo Portela por desafiar modas y preconceptos.
Por el mismo barrio, Juan Ignacio Barcos creó Madre Rojas con las carnes de Barcos&Sons, los primeros en traer la genética Wagyu a Argentina. Y además aplica la sumillería de carnes para explicar la edad, el género y el terroir , evidenciando que todo influye en el sabor final.
Liniers y Mataderos Lo mismo hace el chef sumiller de carne de Viejo Patrón , Julio Gagliano, que continúa dando su mejor selección de carnes en una casona del barrio que le vio nacer, Liniers. Muy cerca está Mataderos, el distrito de los frigoríficos, donde Comuna9 ofrece T-bones, milanesas y platos para compartir con vinos autóctonos diferentes.
Devoto Más aislado en Devoto, pero muy popular, es Todo Brasas , donde el chef Juan Benardini y el experto en brasas Pablo Antoyán inventaron un sistema de jaulas metálicas de 1,50 metros donde cuelgan los cortes a 40-50 centímetros de la llama durante tres horas y media que dejan el vacío y el costillar tiernos como la manteca.
Los mejores cortes de carne en © Todo Brasas. Conceptos integrales con charcutería Desde 2018, Corte aplica el concepto 360°: carnicería, parrilla, charcutería-restaurante con transparencia sobre raza, tamaño, edad, alimentación y maduración. Santiago Garat cocina con leña, mientras César ‘Wilson’ Sagario, el prestigioso maestro charcutero de Corte Charcutería, ofrece infinidad de embutidos artesanales (spianatta , cecina de Angus, pâté en croûte , finochiona , jamón glaseado de Duroc, speck , bresaola de wagyu) que recogen tradiciones del mundo entero.
Por su parte, Leonardo «El Tucu» Govetto Sosa (ex Don Julio) creó Abreboca en Chacarita, neo-pulpería moderna que recupera conceptos tradicionales: patio andaluz de más de 100 años, cava de embutidos artesanales visible, escabeches, encurtidos y un salmorejo con ajoblanco que quita el sentido.
Templos gastronómicos del vino y la coctelería El vino como coprotagonista define algunos espacios únicos. Facundo Kelemen creó Bordó con un ambiente sobrio y sofisticado muy cincuentero donde cada maridaje está pensado para acompañar, potenciar y dialogar con el producto.
Más aún, Wino combina gastronomía, vino y arte en un espacio asesorado por el chef Darío Gualtieri y con los flights de cuatro copas seleccionadas por el sommelier Mati Iwao para armonizar con platos como bao de pescado, ñoquis con cordero o alfajor Koshi con dulce de leche y miso.
La coctelería de alto standing se eleva a categoría gastronómica en proyectos híbridos como el panorámico Trade . Primero puedes tomarte un cóctel en la terraza admirando el atardecer y luego bajar al restaurante a compartir originales platillos de Dante Liporace y Nico Mendoza mientras disfrutas del skyline porteño en ese toque de glamur urbano perfecto para ocasiones especiales.
Copas con estilo en © Victor Audio Bar. Otro grande es Víctor Audio Bar , donde los bartenders de Tres Monos crearon un listening bar con estilo Mid-Century Modern neoyorquino (años 50-60), rockola con auriculares y vinilos que conquistó The World’s 50 Best Bars . Su culto al Martini convive con la comfort food americana ideada por Pedro Peña y Germán Sitz.
Para probarlos la cocina de Buenos Aires en España Si quieres quitarte el gustito de ir a uno de estos restaurantes en España, La Dorita replica en Madrid lo que Sebastián Vallés lleva 23 años haciendo en Palermo Hollywood: prueba el choricampi y la tortilla española con corazón de provolone.
Y, por supuesto, tienes todos los restaurantes de Grupo Sagardi , cuyos hermanos Iñaki y Mikel López de Viñaspre abrieron Sagardi San Telmo hace 17 años e innovaron en Berria bajo la dirección de Juani Fuoco este 2025. Su parrilla abierta de 5 metros con txuletones de vaca vieja madurada, pescados, arroces al fuego vivo y pintxos, para mí, es la única propuesta auténtica de cocina vasca sin concesiones en Argentina.
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